Federiquianas Noti-iefa

Fiesta de los niños en la I.E.F.A.

Interactivo Halloween o fiesta para los niños Federiquianos.

La concepción Federiquiana en torno a las  fiestas escolares o cualquier tipo de celebraciones es que deben ser aprovechadas como oportunidades pedagógicas y formativas, cuya intención sea la de ofrecer un ambiente diferente de expresión de la comunidad educativa, se experimente la alegría, el sentirse libre y se consoliden aspiraciones y deseos comunes. En el caso del Halloween, los educadores y educadoras interactúan con sus alumnos con el propósito de dar rienda suelta a su creatividad en la confección de disfraces, antifaces  y decoración del ambiente festivo.

Como comunidad educativa estamos conscientes de que este tipo de celebración hace parte de la presión que ejerce la moda y la penetración de otras culturas. Desde el punto de vista de nuestras convicciones religiosas más comunes, algunos asumen la concepción de que esta celebración introduce a los niños a involucrase en ritos que en el mejor de los casos no son cristianos y que en definitiva no le dan la gloria a Dios. Cuando a los niños se les enseña que está bien jugar con la oscuridad, con esqueletos, máscaras tenebrosas, gatos negros, sangre, brujería, adivinación, etc., también se le introduce al virtual envolvimiento con ritos cultistas en el futuro.

Es cierto que podría hacerse una fiesta de disfraces, hacer bromas sanas y divertirse sin entrar en los aspectos macabros del Halloween. Pero aun queda el peligro de asociarse a una fiesta pagana que tiene mucha vigencia en el ocultismo y la Nueva Era. Las fiestas reflejan e influyen en nuestros valores. De allí, nuestra aclaración de defender el estimulo de los nuestros niños por las fiestas de disfraces y la alegría de sentirse infantes. Una fiesta de disfraces no es algo intrínsecamente malo. Pero sí hay que tener cuidado de que el disfraz no tape la conciencia del pudor, del respeto a lo sagrado y de la moral en general, lo cual suele ocurrir, sobre todo cuando se añaden estímulos dañinos para cualquier ser humano.

abogamos por el retorno a la verdadera celebración de la Fiesta de Todos los Santos que comienza en la noche del 31 de octubre. En la liturgia de esa noche, San Pablo nos enseña que los santos están con nosotros: “Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, reunión solemne y asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos llegados ya a su consumación”. (Hebreos 12, 22-24)

La Fiesta de Todos los Santos es una invitación a ser nosotros también santos. Las vidas maravillosas de los santos nos ayudan a vivir más perfectamente el Evangelio. Encontramos en ellos grandes amigos que intercederán desde el cielo por nuestra salvación.

En todo caso, en el escenario escolar es importante ser prudentes en la manifestación festiva como tal, para que nuestros niños y niñas no equivoquen el significado de ésta y otras  celebraciones que debe conducirnos a:

¨       Promover un mejor conocimiento de nuestra realidad cultural en relación con otras culturas.

¨       Realizar un trabajo de aula de manera distinta a lo cotidiano y acostumbrado por los maestros y estudiantes.

¨       Estimular el interés por la investigación, la creatividad y el desarrollo de proyectos culturales que complementen su proceso formativo y les oriente a la práctica de actividades sanas y afines a sus gustos y personalidad.

¨       Desarrollar el conocimiento y la valoración de su propia cultura o de diversas actividades culturales.

¨       Educar para construir una sociedad intercultural; para vivir en contextos heterogéneos, para construir comunidad desde la diversidad para la identidad.

Acerca del Autor

Angela Castro

Docente de la I.E.F.A. coordina iefangel.org en la Básica Primaria y el programa de Medios Escolares.

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