Eventos Federiquianas

Comunidad Educativa Federiquiana, de mayoría católica, celebró Día de San José

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Publicado por Angela Castro

En la Constitución Política de  1991  en el titulo II capítulo I se consagra la síntesis de los  Derechos Humanos de primera generación en los artículos del 11 al 41. En el artículo 18  se señala que se garantiza la libertad de conciencia, que nadie puede ser  molestado por razón  de sus convicciones o creencias ni compelido a revelarlas ni obligado  a actuar contra su conciencia.

En el artículo 19 se garantiza la libertad de cultos, significando que toda persona tiene  derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva. Finalmente nos enseña  que todas las confesiones religiosas son iguales y libres ante la  ley.

La ley 133/94  señala el derecho de las personas de practicar libremente su fe ,  o cambiar de fe o manifestar libremente  su religión o creencia o a practicarla  individualmente o colectivamente en privado o en público de conmemorar sus  festividades y no ser perturbado en el ejercicio de este derecho , de darle educación  religiosa a sus hijos;  a que se les dé sepultura conforme sus creencias.

Consecuente con estas orientaciones  de las normas técnicas, al respecto, La I.E.F.A., conserva sus tradiciones de más de 40 años, desde que se constituía en una comunidad educativa de escuela Primaria y respeta profundamente sus mayorías católicas, así también sus minorías que profesan y practican otros cultos, pero conmemora sagradamente su Día de San José, considerado históricamente como nuestro Patrono y adoptada  esta celebración como propia de esa mayoría y sin obligar a quienes hacen otro tipo de prácticas.

Reiteramos, que no hay más imposición que considerar en nuestra propuesta de formación la de promover en nuestros estudiantes el respeto por la expresión religiosa más difundida y de mayoría en Colombia y en la Federico, que se define como cristianismo, que incluso se extiende a todos los continentes y que se inscribe en la Confesión Católica Romana. Con todo respeto por las minorías, en nuestra Institución, la tendencia se inscribe en orientar un proceso desde una concepción religiosa que nos sitúa a los hombres bajo el amor de Dios” Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo único para que quien crea en Él, no perezca sino tenga vida eterna. Evangelio según San Juan Cap. 3 – 16.

¿Por qué el culto Federiquiano a San José?

La mayoría de las familias Caldeñas son de tradición católica, por ende, siempre las familias Federiquianas que han alimentado con su confianza y presencia nuestro claustro educativo también han conservado la mayoría católica y han mantenido sus tradiciones  considerando como su patrono a San José, modelo de esposo y Padre. Nuevamente nuestra Institución se reunió en torno a él, para rendirle merecido culto. Esta celebración se llevó a cabo el día 22 ; ya que, el propio 19 fue sábado y no hubo escolarización.

SAN JOSÉ PATRONO DE LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA  FEDERICO ÁNGEL

CELEBRACIÓN 2011

Esposo de la Virgen María. José significa “Dios me ayuda”.

De San José sabemos los datos históricos que San Mateo y San Lucas nos narran en el evangelio. Su más grande honor es que Dios le confió sus dos más preciosos tesoros: Jesús y María. San Mateo nos dice que era descendiente de la familia de David.

Una muy antigua tradición dice que l9 de Marzo sucedió la muerte de nuestro santo y el paso de su alma de la tierra al cielo.

Nuestro santo tuvo unos sueños muy impresionantes, en los cuales recibió importantísimos mensajes del cielo.

En su primer sueño, en Nazaret, un ángel le contó que el hijo que iba a tener María era obra del Espíritu Santo y que podía casarse tranquilamente con Ella, que era totalmente fiel. Tranquilizando con ese mensaje, José celebró sus bodas. La leyenda cuenta que doce jóvenes pretendían casarse con María, y que cada uno llevaba en su mano un bastón de madera muy seca. Y que en el momento en que María debía escoger entre los 12, he aquí que el bastón que José llevaba milagrosamente floreció. Por eso pintan a este santo con un bastón florecido en su mano.

En su segundo sueño en Belén, un ángel le comunicó que Herodes buscaba al Niño Jesús para matarlo, y que debía salir huyendo a Egipto. José se levantó a medianoche y con María y el Niño se fue hacia Egipto.

En su tercer sueño en Egipto, el ángel le comunicó que ya había muerto Herodes y que podían volver a Israel. Entonces José, su esposa y el Niño volvieron a Nazaret.

La Iglesia Católica venera mucho los cinco grandes dolores o penas que tuvo este santo, pero a cada dolor o sufrimiento le corresponde una inmensa alegría que Nuestro Señor le envió.

El primer dolor: Ver nacer al Niño Jesús en una pobrísima cueva en Belén, y no lograr conseguir ni siquiera una casita pobre para el nacimiento. A este dolor correspondió la alegría de ver y oír a los ángeles pastores llegar a adorar al Divino Niño, y luego recibir la visita de los Magos de oriente con oro, incienso y mirra.

El segundo dolor fue el día de la Presentación del Niño en el Templo, al oír al profeta Simeón anunciar que Jesús sería causa de división y que muchos irían en su contra y que por esa causa, un puñal de dolor atravesaría el corazón de María. A este sufrimiento correspondió la alegría de oír al profeta anunciar que Jesús sería la luz que iluminaría a todas las naciones, y la gloria del pueblo de Israel.

El tercer dolor fue la huida a Egipto. A este sufrimiento le correspondió la alegría de ser muy bien recibido por sus paisanos en Egipto y el gozo de ver crecer tan santo y hermoso al Divino Niño.

El cuarto dolor fue la pérdida del Niño Jesús en el templo y la angustia de estar buscándolo por tres días de casa en casa. A este sufrimiento le siguió la alegría de encontrarlo sano y salvo y de tenerlo en sus casa hasta los 30 años y verlo crecer en edad, sabiduría y gracia ante Dios y ante los hombres.

El quinto dolor fue la separación de Jesús y de María al llegarle la hora de morir. Pero a este sufrimiento le siguió la alegría, la paz y el consuelo de morir acompañado de los dos seres más santos de la tierra. Por eso invocamos a San José como Patrono de la Buena Muerte, porque tuvo la muerte más dichosa que un ser humano pueda desear: acompañado y consolado por Jesús y María.

VIRTUDES DE SAN JOSÉ

Juan XXIII, en el año 1962, enseña: «San José, ilustre descendiente de David, luz de los Patriarcas, esposo de la Madre de Dios, guardián de su virginidad, padre ferviente del Hijo de Dios, vigilante defensor de Cristo, Jefe de la Sagrada Familia; fue justísimo, castísimo, prudentísimo, fortísimo, muy obediente, fidelísimo, espejo de paciencia, amante de la pobreza, modelo de obreros, honor de la vida doméstica, guardián de las vírgenes, sostén de las familias, consolación de los desgraciados, esperanza de los enfermos, patrono de los moribundos, terror de los demonios, protector de la Iglesia Santa. Nadie es tan grande después de la Virgen María”.

PATRONAZGO

San José es por excelencia el patrón de los carpinteros, ya que ejerció esta profesión según nos narra el Evangelio de Mateo (Mt 13,54-55) y por extensión, lo es también de todas aquellas personas que trabajan en oficios manuales. También es el patrón de los seminarios católicos, de ahí que la Iglesia Católica celebre el domingo después a esta festividad el “Día del Seminario”. Este patronazgo es fácil de entender, ya que como padre, educó a su hijo Jesús en Nazaret y le preparó durante muchos años para su ministerio. ¿Quién mejor que San José para que proteja a los que serán futuros sacerdotes?.

En 1955 otro Papa, en este caso Pío XII, instituyó la fiesta de San José Obrero el día primero de mayo para cristianizar la Fiesta del Trabajo que había nacido en 1889. Es por tanto, el patrón de todos los trabajadores

TALLER SOBRE SAN JOSÉ

1. En la sopa de letras encontrarás palabras relacionadas con la persona de San José, encuéntralas

2. Resuelve el crucigrama, basado en el texto sobre san José

La fiesta litúrgica del 19 de marzo

La fiesta litúrgica del 19 de marzo aparece mencionada en un martirologio de Rheinau, en el norte de Francia, hacia el año 800, con el nombre de “Ioseph sponsus Mariae”, José esposo de María.

El canciller de Notre-Dame de Paría, Juan Gerson (+ 1420) pedía una fiesta de San José en el calendario romano y cita como antecedentes la que celebran los agustinos de Milán el 19 de marzo, y en varias iglesias de Alemania aunque no precisa las fechas de celebración.

En Chartres, Francia, se celebraba una fiesta de los Desposorios (matrimonio) de María y José.

Recién en 1479 el Papa Sixto IV aprobó la fiesta de San José el 19 de marzo en el Calendario Romano.

El Calendario del Concilio de Trento (1568) registra la fiesta de “San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María”, tanto en el Breviario como en el Misal de S. Pío V.

En 1621 el Papa Gregorio V declaró a ésta “fiesta de precepto” (hoy ya no lo es)

El Patrocinio de San José.

A lo largo del tiempo la fe de la Iglesia buscó el Patrocinio de San José para:

  • la Iglesia Universal;
  • las familias;
  • los que se consagran en virginidad y celibato;
  • institutos de religiosos y consagrados;
  • cofradías, escuelas;
  • los obreros y los artesanos;
  • los moribundos, porque, según una piadosa tradición, san José fue asistido por Jesús y María, en la hora de su muerte.

Acerca del Autor

Angela Castro

Docente de la I.E.F.A. coordina iefangel.org en la Básica Primaria y el programa de Medios Escolares.

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