El Reconocimiento a la Calidad del Docente

Los reconocimientos se merecen, por ello, la labor docente debe ser reconocida a quien lo merezca, a quien ha desarrollado procesos interesantes, particulares, diferentes, a quienes aportan un plus a sus obligaciones laborales y sobre todo, es responsable de su profesionalidad para redundar en el desarrollo de procesos áulicos con calidad. El maestro es alguien que sabe más sobre algo en particular. Pero eso no es todo. Además, debe estar dispuesto a compartirlo, a pasárselo a otros.

Es importante y oportuno  agradecer y reconocer la significativa labor que con tanto esfuerzo y muchas veces con pocos incentivos y recursos realizan a favor de nuestros alumnos y alumnas Federiquianos muchos de los maestros del colectivo docente. Es para nuestra gestión un motivo de orgullo y de confianza contar con un talento humano que debe ofrecer valiosas capacidades y con tantas posibilidades de impulsar el proyecto educativo institucional y ambiente laboral que todos nos merecemos.

Como sea que antes de ser educadores somos seres humanos, siempre será importante acudir a revisiones y situaciones de alerta ante el desempeño de nuestra actividad docente, dado que la misma corre el riesgo de caer en rutinas, vicios y desgastes, que evidentemente se verán reflejados en el detrimento de nuestra Institucionalidad que tenemos la responsabilidad de asegurar.

Si bien es cierto que tenemos la oportunidad de compartir espacios en la Federico que tiene interesantes y retadoras particularidades, también es cierto que esto no puede ser excusa para que se descuiden o se obvien aspectos que pueden desmejorar la excelencia educativa y la calidad del servicio que estamos llamados a ofrecer. Por un lado, para asegurar en nuestros estudiantes su crecimiento y su formación, por otro, para satisfacer a los Padres de Familia o acudientes que nos confían a sus hijos o acudidos y, además, para sentirnos conformes con nuestro propio desempeño profesional.

La actitud y presencia del educador, para quienes hemos asumido esta arriesgada vocación, es evidente que no puede remitirse solo al cumplimiento de un horario de trabajo y circunscribirse a realizar funciones académicas o de administración escolar;  ser educador siempre exigirá esfuerzos y entregas mayores, reclamadas por la misma dinámica del hecho educativo. El educador es educador siempre, en todo lugar, en todo espacio, en todo momento y esto suele hacerse en muchas oportunidades más explicito en ámbitos no necesariamente referidos al aula de clase, pues educar,  no implica solo desarrollar los contenidos de un currículo escolar o de un plan de estudios.

Diversos son los aspectos que debemos tener en cuenta, a revisar y de ser necesario a mejorar o, por otro lado, a reforzar para que nos sintamos bien y blindemos la gestión educativa que nos pertenece a todos y que nos corresponde con tanto orgullo dirigir y representar en la comunidad Caldeña..

1 Comentario

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  • Exaltación…Buen maestro@ el año lectivo esta es su recta final y es el momento de hacer el balance,,,aciertos, desaciertos, logros, dificultades…En fin un sin número de situaciones que son parte de nuestro diario vivir,,,,porque no somos seres acabados, … es una profesión que como dice el sacerdote Jose Cervantes, ante Dios y ante los demás no valen las apariencias, ni las comparaciones con los otros,sino la mas profunda verdad de cada uno…Es momento de la verdad!!! muy bien…