De vuelta al Cole 2014

Muchos de nuestros niños, niñas y jóvenes Federiquianos pueden considerar mal el regreso a lo cotidiano, otros sin embargo están deseosos de volver a ver a sus compañeros de clase y contarles cómo les fue en el período de vacaciones. El regreso siempre implica cambios: un nuevo salón de clases, amigos, maestros y en ocasiones un nuevo colegio, por lo que se debe hablar con los niños, niñas y jóvenes con respecto a lo que les espera y lo que ellos esperan.

Es posible que en la vida de un estudiante la Institución Educativa se convierta en un lugar casi tan importante como su propia casa. Pasa gran parte de su vida, viven importantes experiencias, conocen a sus primeros amigos y el profesor pasa a adoptar un papel, a veces tan importante como el de los padres.

La primera escolarización: los más pequeños

En el caso de los más pequeños, está claro que su primera incursión en la Federico será un paso muy importante en su vida. En su adaptación tiene mucho que ver la dependencia emocional a sus progenitores. Por ello, es importante recomendar a nuestros Padres de Familia o acudientes, sobre todo a las madres, es que trabajen o vuelvan al trabajo tras el nacimiento de los hijos, en el sentido de evitar una excesiva dependencia madre-hijo. En muchas ocasiones la dificultad del niño para ir a la escuela es la muestra de la dificultad que tiene la madre de separarse del niño. Es bastante frecuente que ante problemas en el infante, sean los padres los que reciban tratamiento psicoanalítico.

En la escuela los niños son uno más entre compañeros, no hay privilegios, no está la madre protectora satisfaciendo sus caprichos. Representa el primer paso de entrada a la sociedad, con sus normas, límites, que nos obligan a abandonar ciertas tendencias personales a favor de una convivencia social más adecuada.

El impacto del regreso a clases

La vuelta al colegio no supone lo mismo para el joven o niño que disfruta en la Institución que para el que lo percibe como un alejamiento de su entorno familiar o de sus fantasías. Tampoco significa lo mismo para el profesor con vocación de maestro, que adora a los niños, que para el que tiene problemas personales y duda sobre la eficacia de su trabajo.

Y en el caso de los padres tampoco es lo mismo para los que entienden la I.E.F.A como medio de crecimiento de sus hijos, que para aquellos que la conciben como poco más que una manera de quitarse a los hijos de encima.

Después de las vacaciones, donde no había horarios ni prisas para ir a la cama, con todo el día para el ocio, se hace algo cuesta arriba volver a la rutina diaria. Todo esto va a suponer una adaptación, que para algunos será más complicada que para otros. Esto tiene que ver con que hay personas a las que les cuesta más aceptar los cambios, se aferran al pasado, son fantasiosos. Todos recordamos la frase ¿cualquier época pasada fue mejor?, pues hay personas que viven así y, claro, de esta forma todo cambio, todo lo nuevo es un drama.

La actitud de los padres y el comportamiento de los profesores son fundamentales para una correcta adaptación del niño al colegio. Es muy importante que le transmitan seguridad y tranquilidad. No hay que olvidar que en un principio los niños viven en el inconsciente sus padres, es decir, en la ideología que ellos le transmiten.

El miedo fundamental no es el de ir a la Federico, sino el de dejar el hogar y separarse de la familia. Tampoco podemos olvidar que la educación, sobre todo en niveles superiores, está muy relacionada con el terreno laboral, es decir, con la elección de profesión y la preparación para afrontar la etapa adulta.

Encontramos frecuentemente el fracaso y crisis de crecimiento en jóvenes cuando tienen que dar algún paso en su formación, muchas veces tiene que ver con esa dificultad de alejarse de la familia, que antes comentábamos. El crecimiento, el éxito, en muchas ocasiones acarrea alejarse de las ideas que nos ha transmitido la familia, incluso alcanzar posiciones sociales superiores a la de los progenitores. Como vemos, puede ser un paradigma para el psiquismo del joven, cuyo mundo debería comenzar a alejarse del hermetismo familiar.

Les deseamos a los más jóvenes una feliz vuelta a clase y muchas felicidades para aquellos que inician este año su experiencia de formarse como ciudadanos en nuestra querida Federico. Que disfruten de lo interesante que es aprender.