Pedagógicas

La preparación estudiantil antes de presentar un examen.

Publicado por Ricardo Steffens

Haciendo un rastreo en torno a la efectividad de las pruebas o exámenes como estrategia que permita evaluar los desempeños de los estudiantes en el aula de clases,  encontramos esta interesante nota en la página oficial de la secretaría de Educación del Estado de Jalisco en México, la cual consideramos de suma importancia reproducir parcialmente. En la evaluación de los aprendizajes se establecen criterios universales, los cuales son aplicables en el contexto de nuestras instituciones educativas y los sistemas educativos de Latinoamérica; por ejemplo.

Sabemos que este es un tema que siempre genera debates y sobre el cual existen cualquier cantidad de  posturas, análisis y resultados de  investigaciones, siempre con el propósito de buscar mejores formas de abordar este complejo proceso en el ámbito educativo.

Cómo Se Debe Preparar Un Alumno Antes De Presentar Un Examen

  • ¿Evaluamos para juzgar o para enseñar?, ¿evaluamos para que los alumnos quieran seguir aprendiendo o para que aprendan a pasar los exámenes?
  • El examen se puede convertir en estrategia de aprendizaje y desarrollo, ya no temida o evitada sino asumida como un reto a vencer.
  • Hay que recordar que un buen estudiante no nace, se hace.

“Posiblemente la idea más próxima que refiere esta temática es la de la evaluación, evaluar y ser evaluado. Usualmente esta idea se refiere a ser evaluada la persona, juzgada o recriminada. La idea más evidente es obtener una calificación, una nota aprobatoria o reprobatoria”, Lic. Patricia Gabriela Montaño.

Importancia de aplicar y/o presentar un examen

El examen puede ser un adecuado instrumento de retroalimentación, de oportunidades de mejora, de aprender del “error”, de reconocer fortalezas y debilidades, de comprometerse en lo que aún hace falta, tanto para el alumno como para el maestro.

Alumnos presionados al presentarlos

Existen múltiples ideas que dan cuenta de este aspecto.

Una de las razones más obvias y sencillas es considerar que un alumno se siente presionado porque no se preparó de manera adecuada y suficiente para la sustentación del examen.

Desafortunadamente la mayoría de los alumnos han vivido experiencias desagradables frente a los exámenes, por lo que estar frente a la expectativa de una experiencia de esta naturaleza no es muy reconfortante.

Otra razón puede ubicarse por la forma en la que todavía se dan las prácticas evaluativas de los exámenes: los alumnos tienen varios exámenes al día y son periodos en los que los estudiantes tienen múltiples tareas, trabajos, actividades, entre otras.

Este contexto parece suponer que en lugar de evaluar determinados conocimientos o ciertas habilidades, lo que se estuviera evaluando es la capacidad o actitud de los estudiantes frente a situaciones de frustración así como su tolerancia al estrés excesivo.

Sugerencias para apoyar al alumno antes de presentar un examen

Para los padres

  • No utilizar el examen como una estrategia o táctica amenazante.
  • Es importante ayudarles a organizar los tiempos, recursos, materiales y productos esperados; es esencial estar al tanto de su proceso.
  • La intensidad y la frecuencia de la ayuda va a depender mucho de la edad del chico. Es muy importante que dicha ayuda no se convierta en instructiva, los padres no tienen ni deben hacer lo que le toca al estudiante.

Para los docentes.

  • Fundamentalmente no utilizar esta práctica de evaluación como una modalidad persecutoria y amenazante: “Hagan lo que quieran, que al cabo, en el examen, nos vemos las caras”.
  • En el momento de realización de la prueba, dar el tiempo suficiente para trabajarla, ser claros y precisos en cuanto a las reglas de sustentación y presentación.
  • Las instrucciones de las pruebas deben ser en extremo precisas y sencillas.
  • Brindar confianza y seguridad al alumno durante y antes del momento de la prueba.
  • Que los alumnos sepan que si bien la prueba la van a sustentar ellos, resolver ellos.
  • Una cara afable y unas palabras de aliento seguramente promueven en el chico la posibilidad de que realmente exprese lo que sabe.
  • Es importante que después de la prueba los alumnos les quede claro dónde estuvieron sus dificultades y que sepan cómo resolverlas.

Sugerencias para los alumnos antes de presentar el examen

  • Estar atentos en clase.
  • Preguntar al maestro lo que no entienda.
  • Participar activamente en las clases.
  • Tomar notas durante la clase.
  • Revisar todos los días en casa lo trabajado en el salón.
  • Estudiar con tiempo para los exámenes.
  • No dejar todo para el final.
  • Interesarse por aprender, no por pasar el examen
  • Leer comprendiendo, memorizar entendiendo.
  • Tener a la mano todo el material necesario, el que se va a estudiar.
  • Tener claro cuál va a ser el contenido temático con el que va a ser evaluado.
  • Y quizás de lo más importante: comprometerse y disfrutar su propio proceso de aprendizaje.

Hay que recordar que un buen estudiante no nace, se hace. Se hace con lo que hacemos o dejamos de hacer día con día. Con lo que hacen o dejan de hacer, él y los docentes.

En algún momento del proceso de construcción del conocimiento, memorizar o almacenar la información es un elemento indispensable. El problema con la memoria es que usualmente se asume como el único elemento valioso del aprendizaje; así se memoriza en lugar de construir y muchas veces al estudiante solo le sirve para pasar el examen y a la siguiente semana ya no recuerda nada de lo que memorizó. Dicen algunos estudiantes: “Memorizar no, entender si”

Aprendizaje significativo para el alumno

El aprendizaje significativo tiene una importancia estratégica y central. Aprender significativamente supone aprender para la vida y que es el propio alumno quien está aprendiendo activamente.

En el aprendizaje significativo se está promoviendo el desarrollo del alumno y no sólo el aprendizaje del contenido temático.

Los maestros apoyan, asesoran y resuelven dudas de los alumnos

En términos generales los maestros tienden a asumir que el aprendizaje y todos los procesos involucrados en el mismo, son un asunto comunitario, son una realidad que a todos compete, no se puede estar al margen de la realidad. Cada vez más los docentes se cuestionan acerca de su propia práctica profesional, particularmente cuando los resultados de sus alumnos no son los esperados.

Tampoco se trata de buscar culpables y parcializar la realidad; es importante que cada actor estratégico del proceso de aprendizaje se reconozca en su especificidad y tratar de aportar a la comunidad donde se desenvuelve. Si un alumno “anda mal en la escuela”, a los docentes les toca preguntarse qué deben hacer para que realmente le vaya mejor, le corresponde innovar y cuestionar su hacer.

Materias que más se dificultan a los alumnos en el momento del examen

Seguramente son las matemáticas. Muchos de los contenidos de las matemáticas son procesos, y aun no se está familiarizado con aprender, mostrar y demostrar los mismos. Tradicionalmente se considera esta materia como la “dura “de la institución.

La experiencia deja ver que la dificultad para esta materia es que en el fondo los alumnos tienen deficiencias con las etiquetas verbales, con la representación; de ahí que los procesos matemáticos se encuentren un tanto fuera de su alcance.

¡Todo se olvidó en el momento del examen¡

Muchas veces estudiado un tema el alumno dice que todo se le olvidó, porque su manera de aprender está basada únicamente en la memorización y/o porque la presión a la que fue sometido es muy intensa para él en el momento de la prueba. Porque no se memoriza significativamente, no hay estrategias de Metamemoria.

Sugerencias al docente antes de aplicar un examen

  • Priorizar estratégicamente los contenidos temáticos a evaluar.
  • Comunicar a los alumnos con suma claridad en lo que van a ser evaluados.
  • Preparar oportuna y concienzudamente la prueba.
  • Propiciar un ambiente agradable para la prueba.
  • Elaborarla con otros colegas.
  • Probar la prueba.

El alumno reprueba por la elaboración de un mal examen

Se da con frecuencia que el alumno repruebe por que el docente elaboró un mal examen. Es usual y preocupante que el maestro enseñe algo en clase y pregunte algo diferente durante la prueba.

Cada vez son menos los docentes que emiten una nota después de la evaluación con los resultados numéricos de un único examen. Los maestros ya tienen más la idea y la práctica de evaluar desde una lógica más procesal.

 Es necesario y urgente sacar los exámenes de la lógica persecutoria, donde en importante medida, no obstante los avances que hay en esa línea, aún los docentes los tienen presos.

Es necesario considerar los exámenes como una experiencia de aprendizaje a través y a partir de los cuales los alumnos sigan aprendiendo y los maestros enseñando. Una experiencia de aprendizaje significativo y, por qué no decirlo, una experiencia de aprendizaje gozoso.

El cuestionamiento de fondo es crucial: ¿Evaluamos para juzgar o para enseñar?, ¿Evaluamos para que los alumnos quieran seguir aprendiendo o para que aprendan a pasar los exámenes?

Fuente:

Secretaría de educación Gobierno del estado de Jalisco – México.

 

Acerca del Autor

Ricardo Steffens

Profesor de Lenguaje e Idiomas de la I.E.F.A. Administrador de iefangel.org. Coordina Medios Escolares. Coordinador de Calidad de la IEFA. Le interesan procesos investigativos e información en la actividad Lectoescritural como proceso, además del uso de las TICs.

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