Colaborar vs. Cooperar en la escuela

Como bloggers consideramos importante y compatible con nuestros propósitos compartir las ideas de otros docentes, expertos en educación o contertulios del ámbito pedagógico porque podemos conectarnos  con distintas audiencias y usuarios, podemos traducir y reconvertir ideas externas, podemos socializar las ideas antes de implementarlas, porque es una oportunidad para integrarnos y entendernos. Reproducimos este artículo del educador español SANTIAGO MOLL con una interesante reflexión para nuestro colectivo docente.

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En muchas ocasiones la Escuela ha entendido estos dos conceptos como sinónimos o términos muy parecidos y creo que hay que saber diferenciarlos. Tal vez el futuro de la Escuela tal y como la entendemos hoy deba ser capaz de transformar la colaboración en favor de la cooperación.

¿Qué es Colaborar?

Si nos fijamos en la definición de la Real Academia de la Lengua veremos cómo entiende colaborar como ‘Trabajar con otra u otras personas en la realización de una obra‘. De hecho, la palabra procede del término latino ‘laborare‘, es decir, trabajo y esfuerzo. Así pues debemos entender el término colaborar como ‘trabajar juntamente con’.

Esto implica que el grupo que colabora preferentemente debe ser un grupo lo más homogéneo posible. Y si por algo se distingue la Escuela de nuestros días no es precisamente por su homogeneidad, sino por su heterogeneidad. El hecho de vivir en un mundo tan cambiante hace que las personas que se hallan en un aula cada vez sean más diferentes en todos los aspectos.

Esto no significa que colaborar entre alumnos sea algo negativo y que debamos desterrarlo de nuestra práctica docente. Simplemente que la colaboración no posee el potencial que sí aporta el aprendizaje cooperativo.

¿Qué es Cooperar?

Según la Real Academia de la Lengua cooperar es  ‘Obrar conjuntamente con otro para conseguir un mismo fin‘. Si atendemos a esta definición, observaremos que el significado respecto a la palabra colaborar es sensiblemente diferente, ya que en ella aparece el término ‘operare ‘que en latín significa trabajo, pero también implica significados como el de ayuda y apoyo.

Esto significa que el término cooperar también lleva implícito acciones como ayudarse mutuamente o mostrar interés el uno por el otro. Si los docentes conseguimos que nuestros alumnos cooperen en lugar de que colaboren, obtendremos personas educadas en la ayuda mutua, en el apoyo incondicional y ello indefectiblemente redundará en su crecimiento personal ya que podrá trasladarlo a otros ámbitos de su vida.

Además cabe destacar otro aspecto del aprendizaje cooperativo, y es que se basa en la heterogeneidad de los alumnos. Y esa heterogeneidad no debe verse como un inconveniente, sino como una oportunidad. Los alumnos deben ser capaces de aprender entre ellos, pero también deben ser capaces de interactuar entre ellos. Así pues, la cooperación es capaz de trascender de lo individual a lo comunitario.

¿Qué conseguiremos con el Aprendizaje Cooperativo?

El aprendizaje cooperativo tiene la finalidad de que todos los alumnos sean capaces de aprender unos contenidos mediante el trabajo en equipo. Para conseguirlo deberán tenerse en cuenta los siguientes aspectos:

  • El alumno aprende del profesor y de los compañeros.
  • El profesor orienta sus contenidos y además orienta a trabajar en equipo y a ser solidarios.
  • El aprendizaje cooperativo no es una actividad esporádica, sino que debe aspirar a ser una línea de trabajo continua y estable.
  • El aprendizaje cooperativo es un proceso en el que los alumnos deben aprender a cooperar y en el que el profesor debe ser el responsable de enseñarles a cooperar.

Si aspiramos a una Educación con mayúsculas debemos decantarnos por una Educación que sea inclusiva, capaz de reconocer la enorme diversidad social. Una Escuela que sea a su vez integradora, solidaria y democrática. Este es nuestro reto. ¿Cooperas?

FUENTE: SANTIAGO MOLL.  http://justificaturespuesta.com/

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