Nuestros hijos Federiquianos, bachilleres 2017

Estudiantes que cursaron todo su proceso formativo en la IEFA

Las características de la actual sociedad y su incidencia en la educación plantean grandes retos al docente y a las instituciones educativas que pretenden competir en un mercado tan amplio como es el sistema educativo, el cual se ve bombardeado por las nuevas tecnologías, el reto de ser cada día más eficiente y eficaz sin dejar atrás el desarrollo humano, por ello en la actualidad se ha convertido en una necesidad el hecho de que las instituciones educativas lleven a cabo una acertada formación integral, a cargo de docentes comprometidos y transparentes en su rol.

Para los hijos de nuestra querida I.E. Federico Ángel, es decir,  aquellos estudiantes que han transitado por nuestras aulas desde el preescolar hasta once grado, ha sido una etapa de sus vidas muy importante en las que han podido identificar todo momento que han pasado  en ella, cuales fueron agradables, los desagradables, lo aprendido, la relación con sus compañeros, y las situaciones que enfrentaron en ella.

Su paso por el preescolar fue muy sorprendente, empezaron a conocer cosas que para ellos resultaban agradables y confusas. Aprendieron a escribir y a leer. Según sus conocimientos, ya estaban listos para dar el siguiente paso, la primaria. Amigos y maestros nuevos fue lo que encontraron en esta nueva etapa, conforme iban pasando los años aprendieron cosas nuevas y mejores que les servirían en el futuro.

En la Básica secundaria ya fue otra cosa,  tuvieron que empezar de nuevo, buscaron y encontraron nuevos amigos con quien divertirse y hacer amistades. Descubrieron que las personas y ellos eran diferentes, sus gustos por los juguetes empezaron a cambiar y se fueron interesando en cosas muy diferentes, ya tenían que convivir con más personas de las que se imaginaban, fueron momentos muy agradables pero los cuales nada más duraron 4 años.

Al entrar a la Educación Media, fue muy extraño, ya no eran aquellos púberos  que les gustaba jugar en el receso e incluso en el aula, este nuevo momento era excelente disfrutaban más de la vida, conocieron a  muchachos y muchachas agradables de las cuales se sentían atraídos, ya asistían con más frecuencia a las fiestas, conocieron a sus grandes amigos a los cuales, con seguridad van a frecuentar el resto de sus vidas. Este fragmento de su existencia ha sido para ellos  una de las mejores experiencias Federiquianas.

La calidad de su relación con la IEFA ha sido un indicador clave en el bienestar de estos alumnos, quienes se han sentido siempre aceptados en esta comunidad en la que han pasado tanto tiempo. Implicados en la institución han atribuido más significado a su vida y hoy, tienen mucha más confianza en sí mismos. Como hijos de la Federico, también fueron más propensos a desempeñarse mejor académicamente y estuvieron motivados por aprender. La IEFA está convencida que cuando los colectivos docentes, como personas y educadores, se percatan de la gran misión que tienen entre sus manos, la educación adquiere una nueva connotación y es cuando toman un nuevo sentido, éstos se consideran con una misión a cumplir, se acaban los discursos y se comparten las propias vivencias.

Fotografía: Profesor Vladimir Mora