Desarrollando la Responsabilidad de los Estudiantes FEDERIQUIANOS

Señores Padres de familia o acudientes:

No permita que su hijo invente excusas por su comportamiento.

Dígale que las decisiones que tomamos acarrean consecuencias, y deje que él las sufra. Por ejemplo, si deja su tarea en la casa, o no la hace, o no porta el uniforme respetando los acuerdos, dígale, “Lo siento mucho, pero lo que hacemos tiene consecuencias. Tendrás que decirle a tu profesor(a) que la tarea la olvidaste en casa o no la hiciste y que no han estado pendientes del uniforme”.

En la casa, determine cuáles serán las consecuencias que acarreará el mal comportamiento en la escuela. Si él se mete en una pelea a la hora del descanso, quítele el privilegio de jugar con sus amigos durante una semana.

Enséñele a tratar bien al otro.

Contestar  groseramente es invitación a que le respondan de la misma manera; al hacerlo, usted hace legítimas las competencias de gritos. Por sus malas respuestas, su hijo provocará que a quien ofende  no se siente en control de la situación. A menudo, los gestos desobligantes y las malas respuestas aumentan el desacuerdo y lo convierten en una batalla declarada. A la larga, su hijo recibirá  mejor trato si en su respuesta, a un llamado de atención del profesor o ante un reclamo de un compañero,  utiliza  un tono de voz agradable y recurre a la tolerancia y a las palabras diplomáticas. Esto puede, incluso,  convertirse en una buena lección para los demás, hasta para sus maestros. Todo ser humano es susceptible de ser afectado y de asumir posturas equivocadas.

Determine consecuencias que sean efectivas

Para que las consecuencias sean efectivas, deben cumplir con tres criterios:

1. ¿Se relaciona lógicamente con el mal comportamiento? (Es necesario que los niños y jóvenes vean la relación.)

2. ¿Usted respeta a su hijo cuando las hace cumplir?

3. ¿Son razonables tanto para usted como para su hijo?

Como con todas las medidas disciplinarias, usted debe hacer cumplir las consecuencias de manera sistemática. No permita que su hijo le dé excusas por su comportamiento y mucho menos que se justifique culpando de ello a sus profesores (as).

No se enoje cuando sea citado para atender un llamado de atención sobre la indisciplina de su hijo(a). Atiéndalo con comedimiento y respeto por las normas Institucionales. Lo hacemos para contribuir a la formación de su hijo(a), no para incomodarlos o hacerles perder el tiempo.

 

Caldas-Antioquia

Dejar un comentario