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Reconocimientos a Bachilleres, promoción 2023

Al reconocer las características de un alumno excelente, todos los estudiantes tendrán la oportunidad de poner todo su empeño en desarrollarlas y cosechar sus beneficios. Nadie está limitado a no poder llegar a serlo en tanto se esfuerce por conseguirlo.

Profesores, colaboradores administrativos y directivos distinguieron el esfuerzo, la dedicación y el compromiso de los estudiantes que sobresalieron en diversas áreas, desde la eficacia comunicativa hasta el servicio comunitario y el liderazgo estudiantil, durante la Ceremonia de Grados de la promoción 2023 organizada el 30 de noviembre de este mismo año lectivo.

El evento no solo reconoció la participación, sino también la capacidad de nuestros estudiantes para trabajar en equipo, liderar proyectos y marcar una diferencia en el mundo que los rodea, desde su perseverancia y sentido de pertenencia y académico. Como es tradición, esta vez, se hicieron reconocimientos a: Ayala Hernández Andrés Felipe- Mejor puntaje Saber ICFES, Soto Carmona Karen- Mejor Bachiller y Ortega Torres Mateo- Estudiante Federiquiano

Características de los alumnos excelentes

Pasión por aprender:  Un buen alumno en el colegio destaca por su pasión por aprender. Su deseo de aprender no se limita a tener un buen desempeño en la escuela, sino que están genuinamente interesados ​​en descubrir cosas nuevas y ampliar sus conocimientos en muchos temas diferentes. Sin embargo, saben cómo equilibrar sus vidas para no perder la motivación y no agotarse durante los estudios. Dedican su tiempo libre a otras actividades productivas y entretenidas.

Práctica de la lectura:  Uno de los aspectos más importantes del éxito académico de los estudiantes es el desarrollo de hábitos de lectura. El gusto por la lectura se puede desarrollar en cualquier etapa de la vida, siempre y cuando esté vinculado a objetivos de desarrollo o se comprenda su utilidad. Como cualquier costumbre, los estudiantes disfrutarán naturalmente de la lectura si la practican con más frecuencia.

Debemos recordar que siempre hay algunos temas que nos resultan más interesantes, y será más fácil motivarnos a leer si lo que leemos nos llama la atención.

Entrega y empeño: Un buen estudiante está dispuesto a hacer todo lo posible para tener éxito en la escuela e incluso en otras áreas de la vida. Gran parte de su motivación y de lo que motiva sus esfuerzos proviene de la satisfacción personal que obtiene de los resultados. Aquellos que aprenden a enorgullecerse de su trabajo también aprenden a ser personas dedicadas, incluso frente a los desafíos que puedan enfrentar.

Respeto a tus compañeros y profesores:  El rendimiento académico no es el único criterio que determina a un buen estudiante, porque en el ambiente de aprendizaje convive junto a otros. Los estudiantes excelentes respetan a sus compañeros y profesores, respetan sus pertenencias y saben cuidar las cosas cuando las toman prestadas. El respeto y la disciplina son valores fundamentales en cualquier entorno escolar próspero y promueven buenas actitudes hacia los compañeros y otros miembros de la comunidad educativa.

Abordar las habilidades sociales y emocionales oportunamente:  Una institución educativa es un ambiente donde cada estudiante se beneficia de ser amable con los demás. A medida que los jóvenes ingresan a la escuela secundaria, es importante que comprendan cómo manejar las habilidades sociales y emocionales sin la intervención de otros adultos. Además, también les resulta útil aprender a expresar sus sentimientos a los demás de manera oportuna. Esta es una habilidad básica que les ayudará durante toda su vida.

Automotivación: Los estudiantes excelentes han aprendido la satisfacción de resolver tareas de forma independiente, por lo que también aprenden a afrontar tareas complejas sin mucha ayuda. Cabe señalar que la escuela no es el único lugar donde poner en práctica esta cualidad, la familia es un lugar ideal para resolver tareas para que las personas se vuelvan más independientes y encuentren motivación para resolver las tareas por sí mismas.

Consistencia y estabilidad:  La mayor parte del aprendizaje es continuo: poco a poco se acumulan «conjuntos» de conocimientos y lo aprendido se pone en práctica. El deseo de ser disciplinado y consistente en la práctica es lo que separa a los estudiantes de otros estudiantes.

Ser responsable: El comportamiento, tareas y pertenencias del estudiante deben ser responsabilidad suya y de nadie más. Aunque parezca tentador traspasárselo a otra persona, los alumnos deben responsabilizarse de todo ello en el colegio, que es el lugar perfecto para practicar su independencia fuera de casa.

Relación positiva con los profesores: La relación que tienen los estudiantes con sus profesores es un factor determinante en su éxito en la escuela. Un buen estudiante los reconoce como sus aliados y fomentan su desarrollo, no les complican la vida. Los mejores estudiantes se esfuerzan por mantener relaciones constructivas con los profesores porque saben que ellos son recursos valiosos y necesitan trabajar con su acompañamiento para mejorar el aprendizaje.

Participar en clase, tener curiosidad por comprender mejor el material y buscar ayuda del profesor son cualidades que los estudiantes intentan conectar con sus profesores, lo que puede afectar su rendimiento académico a largo plazo.

Integra la rutina en tu vida diaria: La vida escolar gira en torno a la vida cotidiana. Si bien los horarios de los estudiantes no tienen por qué ser demasiado agitados, reservar tiempo regular para estudiar y hacer las tareas puede darles una sensación de estructura para que puedan aprovechar al máximo sus estudios.

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