Estudio de la Constitución y la Democracia

LINEAMIENTOS CURRICULARES: CONSTITUCIÓN POLÍTICA Y DEMOCRACIA

PROPUESTA DE ELECCIÓN DEL GOBIERNO ESCOLAR FEDERIQUIANO

PROPUESTA PARA EL DESARROLLO DE 50 HORAS DE CONSTITUCIÓN

Áreas vinculadas: Ciencias Sociales, Educación Ética y en valores humanos, Ciencias políticas

Descripción situacional

El asunto de la educación de la constitución y la democrática en Colombia ha sido foco de atención a lo largo de diferentes periodos de gobierno y más en la actualidad.

Frecuentemente resuenan frases como: “la educación debe ser para todos”, “es importante ampliar la cobertura”, “igualdad de oportunidades”. Incluso se escucha acerca de la implementación de reestructuración en planes y programas de estudio en todos los niveles educativos, que permitan instruir, de forma conceptual y práctica, a los niños y jóvenes de nuestro país acerca de una educación democrática, su proclamación en el discurso político es amplia. Sin embargo, fácilmente pasa inadvertida la necesidad de ahondar en cuáles podrían ser algunas de sus implicaciones y la forma en cómo está establecido en las normas vigentes.

Se requiere una nueva perspectiva para abordar estos dos componentes esenciales de la ciudadanía, ante la compulsiva situación de afronta el país en la actualidad, por lo tanto, el sistema educativo en Colombia debe proponerse cambios conceptuales importantes, tendientes a  posibilitar desde las aulas  una educación  para una nueva ciudadanía con posibilidades de innovación; con miras hacia un desarrollo sostenible; hacia una identidad local; una ciudadanía digital; con equidad social y consciente del significado de los derechos humanos. Así también se contribuye a construir democracia.

Justificación

El desarrollo de este proyecto, permitirá que el estudiante se relacione con la génesis del Derecho Constitucional, ya que los profesionales de Ias diferentes carreras, no pueden desconocer la importancia de la Constitución Nacional, en todos los campos de la vida diaria como ciudadanos y personas.

La Constitución Política en el artículo 41, establece como mandato imperativo el estudio de la Constitución, en todas las instituciones de educación, oficiales o privadas, teniendo como finalidad que todos los ciudadanos conozcan la organización del Estado, las instituciones, los organismos bajo los cuales está la dirección del Estado Colombiano, los derechos, deberes, garantías, los mecanismos y acciones que tienen para la defensa de sus derechos.

Si la experiencia en la escuela es positiva, en el futuro los estudiantes podrán valorar y apreciar más las instituciones del país. Después de la socialización primaria que se da en el ámbito privado de la familia, la escuela señala el comienzo de la actuación del niño en la vida pública y por eso se considera el espacio privilegiado de la socialización secundaria. En la escuela el niño y el adolescente encuentran dos formas de relación que se han insinuado ya en la familia: las relaciones de autoridad o pedagógicas y las relaciones fraternales u horizontales. En las familias ambas relaciones están mediadas por el afecto, por la gratitud, pero la escuela introduce en ellas la reciprocidad. En la escuela por primera vez, el niño enfrenta esas relaciones desde su capacidad para construirlas y recibe de los otros en la medida que sea capaz de dar.

Se puede decir que educación es sinónimo de socialización, entendiendo que esta no solamente busca integrar a los niños y a los jóvenes a las estructuras existentes, si no desarrollar su capacidad para participar activamente en la construcción del orden social. La escuela es transmisora del saber científico acumulado por la sociedad, pero ese saber incluye los procesos de construcción del tejido social, de la institucionalidad pública y las relaciones sociales. De ahí que sea nefasto reducir la función de la escuela a la simple instrucción.

El Gobierno Escolar:  Concebir a la escuela como si fuera un país. De este modo, toda su organización se estructura con base a la administración propia de un gobierno democrático en el cual la participación juega un papel Fundamental.

¿Qué es el Gobierno Escolar?

Su propósito es evitar que se desarrollen formas autoritarias y verticales de dirección, buscando que el proceso de gestión educativa en cada una de las etapas, cuente con la mayor participación posible de la comunidad educativa. Es el conjunto de organismos que orientan, dirigen y administran la Institución educativa en los a aspectos pedagógicos, académicos, administrativos, financieros, culturales y sociales.

Atmósfera democrática: el derecho a la palabra y la deliberación, una realidad: En una atmósfera escolar democrática, normativamente hablando, docentes y estudiantes son miembros activos, participan en las actividades que los involucran, cada uno expone abiertamente sus opiniones de forma ordenada, consecutiva y coherente. Lo importante son los acuerdos y su aplicación; por ello todas las opiniones son dignas de ser atendidas y tomadas con seriedad. De este modo, una característica principal de esta atmósfera es el derecho a expresar sus puntos de vista y que éstos sean tomados en cuenta para su deliberación en la toma decisiones y el consenso. Esto debería ser cosa de todos los días. Cada persona se asume como un agente crítico y racional capaz de someter a juicio los asuntos que le competen, pero sensible a las necesidades de los otros como para tener claro que no siempre su voluntad será la imperante.

La principal regla subyacente es: cada uno tiene derecho a opinar, su opinión es tan importante como la de los demás y debe formar parte de la deliberación. La relación profesor-estudiante es multidireccional, pues no se trata de arrebatar o atropellar la palabra sólo por llamar la atención o por buscar aprobación. Se busca el consenso y se considera a la retroalimentación importante. Por ello existe la figura del moderador, quien permite coordinar la exposición ordenada de las ideas, define y controla los tiempos de intervención y enfatiza que el resultado de los mismos será llegar a decisiones que todos respetarán y, por supuesto, observarán. Una regla normativa tendría que ser: Debemos ponernos de acuerdo, ¿Qué opinan que debemos hacer?

Objetivos

Objetivo General: Con este proyecto programático se busca darle a conocer a los estudiantes, los elementos generales consagrados en nuestra Constitución Política, como son los derechos, deberes y garantías frente al Estado, la participación democrática, la forma como se ejerce y se trasmite el poder, la organización del Estado y cómo es posible participar en las decisiones del País.

Objetivos específicos:

  • Comprender, en forma clara, el concepto de Constitución Política
  • Conocer las diferentes clases de Constituciones
  • Identificar la estructura del Estado y sus instituciones políticas
  • Recocer el significado de la democracia y la importancia de ésta en el Estado a través de la conformación del gobierno escolar.
  • Dominar y hacer apropiación de los derechos, las garantías y los deberes del ciudadano frente al Estado

Referentes conceptuales

¿Qué es una constitución?: Una constitución es una ley fundamental, escrita o no, de un Estado soberano, establecida o aceptada como guía para su gobernación.

La constitución fija los límites y define las relaciones entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial del Estado, estableciendo así las bases para su gobierno. También garantiza al pueblo determinados derechos.  La mayoría de los países tienen una constitución escrita, salvo en países como Gran Bretaña, encarnada en numerosos documentos (por ejemplo, la Carta Magna) es una salvedad.

Las constituciones escritas están asociadas históricamente al liberalismo político y a la Ilustración. Tal es el caso de la historia del constitucionalismo español. Muchos estados autoritarios y totalitarios poseen unas elaboradas constituciones, pero, en la práctica, no tienen vigor para ser respetadas por el gobierno en el poder, que siempre puede no acatarlas, suspenderlas o invalidarlas.

En torno a la constitución anterior:  Constitución de 1886: En 1886, se produjo el fin de la hegemonía constitucional liberal con el triunfo del movimiento regenerador encabezado por Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro, dando como resultado la Constitución que regiría los destinos del país hasta 1991. Se trató de una alternativa totalmente opuesta a la anterior: centralizaba el poder ejecutivo, devolvía la preeminencia de la Iglesia católica en el manejo de la religión y la educación y establecía el Concordato con el Vaticano para la atención de tierras de misión dentro del territorio nacional. Presidencialista por excelencia, al punto de conceder amplias facultades al ejecutivo para casos de conmoción interior o guerra exterior, en su artículo 121 llegaba a darle a aquél tal superioridad que la mayor parte del tiempo de vigencia de esta carta el gobierno hizo uso de ella para atender emergencias internas y externas de todo orden, por ejemplo: régimen de aduanas, sueldos, instrucción pública, prensa, creación de entes administrativos, manejo de contratos con el Estado, reorganización de territorios o creación de la banca central. Los decretos leyes desde el ejecutivo se volvieron comunes y corrientes; la dirección del orden público quedó a su merced.

Esta Constitución estuvo sometida a reformas múltiples durante su vigencia para adecuarse a la cambiante situación del siglo XX, pero las más relevantes fueron las de 1910, 1918, 1921, 1936, 1945, 1958 y 1968. En la primera se redujo el tiempo del presidente de seis a cuatro años, y las siguientes intentaron definir parámetros para la modernización de los aparatos del Estado, con la consecuencia de una excesiva fragmentación de su estructura. El poder presidencial llegó al punto de tener a su cargo, además de los ministerios, 8 departamentos administrativos; 126 organismos adscritos; 35 organismos vinculados; y 7 superintendencias encargadas de asuntos como fondos, cajas de previsión, bancos, compañías de financiamiento comercial y de seguros, almacenes generales de depósito, una línea aérea, una empresa de productos veterinarios, zonas francas, colegios, universidades o industrias militares. La reforma de 1968 estuvo orientada al incremento de la tecnocracia en el uso de muchas de esas dependencias.

El espíritu de la Constitución de 1991: De todos modos, la inoperancia creciente del Estado y la agudización de los conflictos en el país llevaron a la Constitución de 1991, que consignó en especial los siguientes propósitos: Preponderancia de la democracia participativa frente a la representativa; una amplia carta de derechos humanos; fortalecimiento institucional; el principio de separación de poderes; adopción de mecanismos ágiles, eficientes y democráticos en materia económica; autonomía y descentralización territorial; reconocimiento de la diversidad cultural del país; establecimiento de unos aparatos más eficientes en justicia, incluyendo una Corte dedicada a la preservación del espíritu de la propia Constitución; disminución del poder central presidencial para conceder derechos a las regiones y las localidades; control sobre los estados de excepción y las atribuciones especiales al ejecutivo; posibilidad de acceso a representación en el legislativo de nuevas fuerzas y grupos sociales, políticas y culturales, incluyendo las etnias indígenas y negras; revocatoria del mandato a quien violase las normas; lucha contra la corrupción de los funcionarios públicos; inhabilidad e incompatibilidad para el desempeño de varios puestos públicos por la misma persona; transparencia en los procesos electorales; así como control de las prácticas clientelistas y del financiamiento de las actividades de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial con dineros ilegales.

Finalmente, la Constitución prohibió la extradición de nacionales, primera gran reforma que, finalizando 1997, fue derogada por el Congreso de la República, aunque con la limitación de no hacerla retroactiva.

¿Qué es la Democracia?: La democracia es una aspiración, un ideal, pero también una manera de tomar decisiones entre los miembros de una comunidad y, a través de ella, regular la convivencia. Esta idea tan sencilla no siempre es compartida por todos y todas. Cada persona puede tener una idea diferente de lo que es la democracia y esto se da porque es un concepto que tiene múltiples significados y dimensiones: como ideal, como forma de vida, como régimen o sistema político, como un conjunto de valores. Sin embargo, que tenga una multiplicidad de significados no disminuye la importancia de una serie de ideas que como ciudadano o ciudadana debes tener cuando participes en política o cuando quieras vivir en un sistema político al que le llamamos “democracia”. 

A pesar de su importancia, muchas personas perciben a la democracia como algo lejano, abstracto, inalcanzable e, incluso, como algo que no se entiende muy bien. Otros piensan que es una mala palabra e incluso la rechazan. Muchos no la quieren porque lo que conocen como democracia no satisface sus expectativas y otros porque no les gusta compartir el poder ni que todos participen en la solución de los problemas colectivos. Hay personas que -además- les encanta ponerle adjetivos porque el concepto principal les parece incompleto e insuficiente. Una serie de atributos son usados de manera cotidiana para acotarla (como, por ejemplo, democracia delegativa, democracia iliberal, democracia de calidad, democracia débil). Todo esto es bastante común y que haya defensores y detractores de la democracia hace la tarea mucho más difícil de lo que puedas creer.

La historia de la democracia es la de un montón de gente exigiendo que se cumplan una serie de derechos (la libertad de expresión, el voto, el derecho de asociación, la libertad de prensa, la libertad de culto, el respeto a las minorías y a las diversidades, el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias). Cada día nos ponemos más exigentes y queremos más derechos porque queremos vivir en democracia. Por eso, en nuestra historia, se han ido acordando una serie de derechos y de obligaciones que las personas tenemos que conocer y cumplir para poder vivir en una democracia.

Vivir en una democracia supone pensar que cada uno de los miembros de una comunidad con derecho a serlo, es decir, sus ciudadanos y ciudadanas, son quienes toman las decisiones, quienes ejercen el poder y quienes se benefician del resultado de esas decisiones. También significa que se reconoce la dignidad del ser humano, los derechos de las personas, se promueve el tomar decisiones respetando las diferencias, la pluralidad y la diversidad, impulsando el respeto a la ley y a las libertades de cada uno. De ese modo, la democracia es, al mismo tiempo, un ideal, un régimen político y un conjunto de valores, actitudes y creencias.

  Marco legal: El marco legal en el que se basa el estudio de la Constitución Política Colombiana es:

  • La Constitución Política Colombiana de 1991 en sus artículos 41, 67, 70.
  • lineamientos curriculares Constitución política y democracia 1998
  • La Ley 107 de 1994 que reglamenta el artículo 41 de la Constitución nacional de 1991.
  • Ley de la infancia y la adolescencia
  • Ley general de educación (Ley 115 de 1994, Art.94, 142, 143, 144,145)
  • Ley 1620 de 2013
  • Declaración universal de los derechos humanos.
  • Decreto 1860 de 1994 (Art. 18 al 32)
  • Decreto 1965 de 2013
  • Convención sobre los derechos del niño. Aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989.

Impacto en la comunidad

  • Se hará una utilización óptima de los recursos tecnológicos humanos, logísticos.
  • Participación activa y responsable de docentes y estudiantes en las propuestas para la ejecución del proyecto.
  • Participaran el 98% de los estudiantes, y docente, citado en las diferentes actividades.
  • Mejoramiento de los procesos de calidad en el ser, saber y hacer de la Constitución Política de Colombia y su proyección a la comunidad.
  • Participación consciente de la comunidad del proceso de fomento y afianzamiento de la cultura política a través del estudio de la Constitución.

Fuentes:

  1. Congreso de la República (1994), Ley 115: Ley General de Educación, disponible en: http://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-85906_archivo_pdf.pdf, Bogotá, D.C.: Congreso de la República de Colombia.
  2. Constitución política de Colombia 1991. Gaceta Constitucional No. 116 de 20 de julio de 1991.
  3. MEN (1994), Decreto 1860: Por el cual se reglamenta parcialmente la Ley 115 de 1994, en los aspectos pedagógicos y organizativos generales, disponible en: http://www.mineducacion.gov.co/1621/articles172061_archivo_pdf_decreto1860_94.pdf, Bogotá D.C.: Ministerio de Educación Nacional
  4. Ley 107 del 7 de enero de 1994, por medio de la cual se reglamenta el artículo 41 de la Constitución de 1991.