Cátedra de la Paz.

Áreas vinculadas: Ciencias Sociales, filosofía, educación ética y en valores Humanos, Ciencias Políticas.

Descripción situacional

Ante los desafíos del post-conflicto, es un imperativo para la educación hacer un aporte sustancial a tan importante tránsito hacia la paz, que permita reconstruir la sociedad colombiana, empezando por los nuevos espacios de convivencia. En este contexto, la educación juega un papel preponderante en la construcción de escenarios de discusión, donde se parta del respeto al otro como un par necesario para la construcción de la cultura de paz.

Se trata de impulsar la democracia posibilitando la construcción de espacios de convivencia que eviten la perpetuación de la discriminación, hostilidad o violencia en el trato con el otro. Igualmente, se busca que los estudiantes, en todos sus niveles, tengan la posibilidad de identificar y reconocer las principales causas y consecuencias de los conflictos ocurridos en Colombia y, de manera particular, aquellos que han determinado el transcurrir de la nación a partir desde el siglo XIX; buscando concienciar a los ciudadanos y futuros ciudadanos (estudiantes) sobre la importancia que tiene, para la reconstrucción de la nación, el hecho de conocer la historia, reflexionar sobre ella y proponer alternativas concretas para la paz, la reconciliación y el perdón. Este camino de conocimiento y reflexión de nuestra historia política, indudablemente se convierte en un garante de los complejos procesos que tendrá que asumir la sociedad colombiana en la etapa del postconflicto que se avecina.

En la actualidad estamos muy alejados de la idea de paz que se deriva de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y, aunque la voz pesimista que todos llevamos dentro nos susurre que todo son bellos propósitos y utopías de soñadores, la voz de la esperanza tiene que gritar que debemos acercarnos a la paz como si fuera una meta a hacia la que todos corremos; un proyecto humano tan ambicioso que merece el esfuerzo de todos, a pesar de los obstáculos y los fracasos. La PAZ es algo inmenso, formado por pequeñísimas partículas que todos debemos ir aportando.

Justificación

Los educadores tenemos la posibilidad única de formar en la paz a nuestros alumnos/as a través de nuestra actitud pacífica, dialogante, comprensiva y serena, que no está reñida con la rectitud, la energía, ni la exigencia. El clima de nuestras aulas debe ser pacífico, y las inevitables peleas infantiles nos deben llevar siempre a una reflexión oportuna sobre la paz y la no violencia. Debemos demostrar con la práctica diaria que el acuerdo, el diálogo, el acercamiento afectuoso ahorran violencia y aportan paz.

Asimismo, siempre que sea posible, debemos insistir en que ser bueno, ser pacífico y ser portador de paz no significa ser tonto o débil; todo lo contrario: hay que ser muy fuerte para trabajar por la paz; es mucho más fácil trabajar para la discordia. Nuestra actitud será siempre pacífica y pacifista; y si perdemos el auto control y tomamos una actitud agresiva, que todo es posible, rápidamente debemos pedir perdón y reconocer que a veces los nervios nos traicionan, pero que éste no es el buen camino para la convivencia. De esta manera, daremos dos lecciones a la vez: de paz y de humildad.

Sin embargo, y con verdadero pesar, no debemos ocultar a nuestros niños y jóvenes que la injusticia debe ser rechazada, como último recurso, con la violencia. Como reconoce el premio de la Declaración de los Derechos Humanos: sólo el respeto a la justicia conseguirá “…que el hombre no se vea empujado, como último recurso, a la sublevación contra la tiranía y la opresión”. De todas formas, la legítima defensa debe ser siempre legítima y defensa. ¡Esto debe quedar muy claro!

En preescolar y primaria se promueva el desarrollo, en los niños, de habilidades para construir relaciones armónicas, manejar emociones y crear herramientas para afrontar casos de intimidación escolar o de abusos de poder. De sexto a noveno grado se propone el desarrollo de temáticas sobre cómo convivir con los compañeros a través del uso de la tecnología y el fortalecimiento de competencias ciudadanas. El enfoque para los dos últimos grados se centrará en asuntos en los cuales los estudiantes deben empezar a tratar los temas de violencia en el país.

Objetivos.

La Cátedra de la Paz tendrá como objetivo crear y consolidar un espacio para el aprendizaje, la reflexión y el diálogo sobre la cultura de la paz y el desarrollo sostenible que contribuya al bienestar general y el mejoramiento de la calidad de vida de la población. (Artículo 1, parágrafo 2 de la ley 1732 del 1 de septiembre del 2014).

Descubrir que la paz es un valor que tenemos que construir entre todos y fomentar el desarrollo de actitudes que la hacen posible. En esta perspectiva la IEFA se propone:

  1. Promover el desarrollo de relaciones amistosas convirtiéndonos en verdaderos “mensajeros de la paz

2. Resolver los conflictos a través del acuerdo, el diálogo, el acercamiento afectuoso y la reconciliación

3. Reconocer el valor de la persona y la igualdad de derechos de hombres y mujeres.

4. Entender que todos tenemos el derecho de gozar de libertad de palabra y de pensamiento.

Marco legal

Constitución Política de Colombia de 1991 artículos 22, 44, 67

Ley 115 de 1994, “Ley General de Educación, numeral 2 articulo5, numeral d articulo 14

El 25 de mayo de 2015 el Presidente de la República Juan Manuel Santos firmó el decreto (decreto 1038 DE 2015)   que reglamenta la Ley 1732 de 2014 la implementación de la Cátedra de La Paz en todas las instituciones educativas del país en los niveles de preescolar, básica y media, tanto de carácter oficial como privado.

Impacto en la comunidad

Evidentemente, dentro de las planeaciones se hace necesario incorporar el contenido del reconocimiento histórico del conflicto, y de incorporar una temática de las propuestas de paz que han existido en la institución educativa y la región. Esto permite introducir a los estudiantes y reconocer la realidad actual de nuestro país. En conclusión, el trabajo que están realizando las instituciones es válido y enfocado a sus necesidades propias, ahora es necesario que complementarlo y direccionar con objetivos más precisos que se deriven de las primeras valoraciones de la cátedra de la paz. Estas primeras implementaciones cumplen con lo sugerido por el ministerio de Educación Nacional y la invitación es a superar esas limitantes para cumplir con el objetivo fundamental de cultura de paz.

Alcances:

  • Cátedra concebida como un espacio para la reflexión, aprendizaje y el diálogo.
  • Profundización en temas de resolución de conflictos y diversidad cultural
  • Actividades en pro de la democracia y derechos humanos como ejes fundamentales
  • Primera implementación en base a Competencia Ciudadanas
  • Posibilita a implementar en la transversalidad de otras áreas y proyectos
  • Algunos casos de éxito personal en procesos de algunos estudiantes en post-conflicto
  • Posibilita sentimientos futuros en pro de la construcción de cultura de paz.
  • Contexto de tranquilidad temporal luego de la firma del acuerdo con las FARC.
  • Sentimiento de seguridad luego de entrega de armas.

INCORPORACIÓN EN EL CURRICULO