La tradicional imposición de la ceniza en la IEFA

La libertad de culto es una controversia presente en las aulas. Con todo, es fundamental recordar que se trata de un término secular y no religioso. La IEFA es respetuosa de los principios constitucionales en el sentido de que la libertad de cultos entendida como el derecho a profesar y a difundir libremente la religión, es un derecho fundamental indispensable en una sociedad democrática, participativa y pluralista, que reconoce la necesidad de la autorrealización del individuo y la garantía de la dignidad humana. Por ende, las libertades de religión y de cultos hacen parte esencial del sistema de derechos establecido en la Constitución de 1991, junto con el mandato de tolerancia, que se encuentra íntimamente ligado a la convivencia pacífica y al respeto de los valores fundantes del Estado colombiano.

La enseñanza de la educación religiosa en los establecimientos educativos oficiales no está circunscrita a ningún credo ni confesión religiosa sino a un área del conocimiento para el logro de los objetivos de la educación básica, garantizando que en los establecimientos educativos estatales ninguna persona será obligada a recibirla, pero para efectos de la promoción y evaluación de los alumnos cada institución deberá decidir en su PEI, de acuerdo a las condiciones de su entorno, cultural y social los programas a desarrollar con aquellos alumnos que hacen uso de su legítimo derecho a no recibirla.

En este sentido, aun siendo nuestra comunidad discente y docente de mayoría católica, existe un profundo respeto por la cultura religiosa de la minoría, y se hacen convocatorias para su práctica como principio de equidad, en esta oportunidad se invitó a quienes voluntariamente (docentes y estudiantes), confesos Católicos deseaban la imposición de la cruz como se hace todos los miércoles de ceniza de todos los años iniciando la cuaresma católica como primer paso en el camino hacia la pascua.

Nuestro docente, Vladimir Mora, licenciado en teología y filosofía manifiesta que “Primero: es importante presentar la institución como un lugar donde se respeta la libertad de culto, pero que a su vez se preocupa por alimentar, formar y evidenciar la necesidad de una vida espiritual como elemento primordial dentro de las dimensiones del ser humano, en el cual se debe formar y propiciar oportunidades vivenciales donde los valores hacen presencia activa y en especial formativa, sin embargo, es pertinente aclarar que nuestro interés no es doctrinal. Más si lo es, comprender al otro como un ser holístico, que busca el equilibrio desde los fundamentos éticos, morales, conceptuales y sociales, de este manera, se responde al propósito misional de la IEFA que forma personas que deben integrarse a la comunidad Caldeña.

Segundo: Mostrar como la sociedad no es destructora del hombre, ni de la juventud, por el contrario, como los jóvenes unos con otros conviven y viven en la fe, los valores humanos, y como dice el Papa, ésta es una época donde no podemos dejar enfriar los corazones, con apatía o resignación, la institución debe responder a la cultura con actitudes que promuevan la vida, el reconocimiento del otro y ese otro que orienta la trascendencia humana.

Tercero: La ceniza como en un ambiente familiar federiquiano, padres, directivos, docentes y personal de servicios.

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