Cientifismo Y Religiosidad II

la siguiente reflexión surge con base en el libro titulado CIENCIA VERSUS RELIGIÓN-Un Falso Conflicto. Su autor es el destacado paleontólogo norteamericano Stephen Jay  Gould. El autor se declara agnóstico, pero se muestra respetuoso de lo religioso, reconociendo en lo religioso un factor cultural determinante en el desarrollo de los seres humanos, sin ignorar sus faltas. El autor utiliza el termino MANS, que significa Magisterios que No se Sobreponen. En éste trabajo esa terminología no se reproduce para facilitar el tratar el tema.

Este escrito se hace como complemento al ensayo Cientifismo y Religiosidad I. Los dos artículos se redactan y publican en el ambiente de la visita del Papa Francisco a nuestro país,  y la Feria de la Ciencia de nuestra institución educativa. Es de anotar que la primera parte se realizó de forma completamente independiente del libro. Me abstuve de leer el libro para escribir la primera parte. Pero se puede notar que en algunos puntos se presentan coincidencias. En ésta segunda parte, Los fragmentos del texto están “armados” de tal forma que se desarrolle un complemento y una direccionalidad del tema (el número de la página se enuncia enseguida de cada fragmento). Además de apartes del libro se añaden algunos comentarios personales.  Este escrito pretende ser accesible a todo tipo de lector, pero se quiere privilegiar a los estudiantes de bachillerato. Por lo tanto hay paréntesis y aclaraciones que parecen demasiado obvias las cuales son para facilitar la comprensión.

Comencemos….

En cuanto al conflicto que puede surgir y que de hecho se ha presentado entre Ciencia y Religión el autor nos dice que: “Se presentan extremismos e intransigencia en la llamada derecha cristiana, como también en algunos sectores científicos. Incluso después de haber dejado a un lado los extremistas, muchas personas suponen que los principales dirigentes religiosos y científicos deben de estar en desacuerdo(o que al menos deben interactuar con considerable tensión). ..Pero existe una posición sólida de consenso (acuerdo) general, establecida por una larga lucha entre personas de buena voluntad de ambos magisterios”.(ciencia-religión)  72.   “Este consenso es un razonamiento sencillo, humano, racional y completamente convencional, de respeto mutuo, basado en asuntos que no se sobreponen, entre dos componentes de la sabiduría en una vida humana completa: nuestra propensión a comprender el carácter objetivo de la naturaleza (el magisterio de la ciencia), y la necesidad de definir el significado de nuestras vidas y una base moral para nuestras acciones (el magisterio de la religión)” 171.

“No se busca la fusión falsa, sino que apremia a los dos bandos distintos a que se mantengan en su propio terreno, desarrollen sus mejores soluciones a las partes de la totalidad de la vida que les han sido asignadas y, por encima de todo, que sigan hablándose el uno al otro en respeto mutuo, y con una previsión optimista acerca del valor de la ilustración recíproca. En otras palabras citando el aforismo de Churchill (El gran líder ingles victorioso de la segunda guerra mundial) que sea más bla-bla en lugar de pum pum”  206. En cuanto a la tensión o la falta de entendimiento que a veces surge entre ambos magisterios, el autor expone el mal manejo que se le ha dado a la información histórica. ¿Recuerdan el cuento de que a Colón le negaban los recursos para la expedición porque él afirmaba que la tierra era redonda? Al respecto el autor en el que basamos este escrito afirma: “Cualquier escolar sabe… el relato del valiente Cristóbal Colón, que descubrió América contra una convicción casi universal de que, en cambio, lo que iba a hacer sería salir navegando por el borde de una tierra plana. Este cuento es el más necio y flagrantemente falso de todos los cuentos del género venerable de “lecciones morales de los niños” 111.

“Se suelen inventar batallas que nunca ocurrieron…  .Los eruditos cristianos nunca proclamaron una tierra plana frente a los descubrimientos de la ciencia y los conocimientos de la antigüedad, y Colón nunca entabló batalla alguna con las autoridades eclesiásticas sobre éste tema inexistente” 123. “Todos sabemos que los sabios clásicos establecieron la esfericidad de la tierra. La cosmología de Aristóteles asumía un planeta esférico, y Erastóstenes midió realmente la circunferencia de la tierra en el siglo III a. C” 112.

“Nunca existió un período de “oscurantismo de considerar una Tierra plana” entre los sabios…..  . El conocimiento griego de la esfericidad nunca desapareció, y todos los principales sabios medievales aceptaron la esfericidad de la tierra como un hecho establecido en la cosmología” 113.  A esto agregaría yo, es tan simple como cuando observas el mar y vez que en su línea del horizonte hace una muy sutil curva. La crítica principal a Colón “Consistió en afirmar que no podría alcanzar las Indias en el tiempo que tenía previsto, porque la circunferencia de la tierra era demasiado grande. Además sus críticos tenían toda la razón. Colón había “amañado” sus cifras a favor de una Tierra mucho más pequeña y de unas Indias alcanzables. Ni que decir tiene que no llegó ni podía haber llegado a Asia( la India), y que a los americanos nativos todavía se les llama indios como herencia de su error”  114.   Creo que yo tampoco habría apoyado a Colón.

Una de las principales piedras (causas) de discordia entre la ciencia y la religión es el origen del mundo y de la vida, sobre lo que ya se trató en el primera parte. Desde lo religioso no es pertinente hacer una lectura literal de los textos bíblicos, en éste caso del libro del Génesis. Se aboga (se Busca) una interpretación alegórica (simbólica) de los primeros capítulos del Génesis para que el texto sea consecuente desde la Fé religiosa y la razón. Este tipo de interpretación no es nada nuevo. Ya desde el siglo XVII se pueden localizar éste tipo de planteamientos y tal vez desde antes. En éste caso el autor se refiere a Thomas Burnet(1.865-1.715), que “adoptó(asumió) una interpretación alegórica de la creación tal como se describe en el libro del Génesis, porque argumentó que los seis “días” de Dios podrían representar períodos de extensión indeterminada, no intervalos regulares de veinticuatro  horas o episodios físicos de una rotación(de la Tierra)completa alrededor de su eje”  25.

“ Burnet seguía la opinión común de un grupo notable de nombres, todos ellos teístas(creyentes) devotos, que establecieron los cimientos de la ciencia moderna en la Gran Bretaña de finales del siglo XVII, entre los que se contaban Newton, Halley, Boyle, Hooke, Ray y el propio Burnet….. estos científicos aducían que Dios no iba a permitir contradicción alguna entre sus palabras(tal como se registran en las escrituras) y sus obras(el mundo natural)”  27.

Entonces queda claro que los hombres de ciencia no necesariamente deben ser anti-religiosos. Ni debemos elegir si creemos en la ciencia o la religión. Podemos asumir los dos magisterios.  “Aristóteles predicaba, como núcleo de su filosofía, el concepto de un “justo medio”, es decir, la resolución de la mayoría de los grandes temas en un punto equidistante de los extremos”  54. Al respeto nos ilustra la vida del precursor insigne de la revolución científica del siglo XVII, Sr. Isaac Newton: “Muchas personas se sorprenden cuando descubren (aunque el gran hombre no hizo ningún intento por disfrazar sus compromisos) que Newton, junto con todos los demás miembros prominentes de su círculo, siguió siendo un teísta (creyente) ardiente. Pasó mucho más tiempo trabajando sobre sus exégesis de las profecías de Daniel y Juan, y sobre su intento de integrar la cronología bíblica con las historias de otros pueblos antiguos, del que nunca dedicó a la Física”  85.

Es más Newton estudió tanto la biblia que trató de descubrir en ella “El Código Secreto de la Biblia”. Un descubrimiento misterioso de los últimos 20 años que surgió gracias al empleo de los ordenadores (computadores). Se trata de una serie de profecías y revelaciones invisibles en la Biblia cuando se hace una lectura normal. Pero que efectuando una serie de trazados geométricos sobre las letras de la biblia traducida al idioma hebreo (israelita) se descubren revelaciones impresionantes. ”Hace 300 años, Newton, el hombre que descubrió la gravedad y cómo funcionaba nuestro sistema solar, que inventó las matemáticas avanzadas sin ayuda, buscó un código oculto en la Biblia que revelara el futuro de la humanidad………..

“Pero fue un inmigrante Ruso en Israel, Eliyahu Rips,… quien encontró el código….Rips tuvo éxito porque tenía una herramienta fundamental de la que todos sus antecesores habían carecido: un ordenador”

(EL CÓDIGO SECRETO DE LA BIBLIA – Predicción Final, por Michael Drosnin, Editorial Planeta, 2.010, página 22)

Las investigaciones sobre el Código Secreto en la Biblia son un claro indicio de que la ciencia y la religión pueden actuar conjuntamente. Aunque no podemos pasar de largo que se han cometido grandes errores en el transcurso de la Historia.  El caso más representativo: el caso de Galileo. “Un incidente histórico y definidor(el juicio y la retractación forzada de Galileo en 1.863) continúa dominando nuestro panorama cultural como símbolo primario, que se dispara casi automáticamente siempre que alguien contempla la relación de la ciencia y el catolicismo. La versión…usual señala tan claramente al papa Urbano VIII como villano y a Galileo como un héroe martirizado….. Los hechos básicos no pueden negarse”…74.

“Urbano defendía un universo geocéntrico tradicional (el centro del sistema solar y el universo tenía que ser la Tierra) como dogma establecido”  75. Mientras que Galileo afirmaba que el centro del sistema solar era el Sol y los planetas del sistema solar giraban alrededor de éste. Galileo el inventor del primer telescopio astronómico, dio pruebas irrefutables. Sin embargo la iglesia no acepto. Sobre este terrible error de la iglesia el autor en el que basamos este escrito afirma que: “Galileo cayó víctima de una forma de drama bastante convencional en las cortes principescas de Europa” ….. “Galileo se movió demasiado deprisa y demasiado lejos de una manera innecesariamente provocativa” 75.  Es decir,  Galileo se movía en ambientes difíciles en el que las disputas de poder, envidias e intrigas eran comunes y Galileo no supo sortear ésta situación. “La dinámica que condujo a los problemas de Galileo era típica de una corte principesca: se parece a lo que se conocía como la “caída del favorito” “ 75. El considerar estos hechos nos lleva a tener una comprensión más amplia de los acontecimientos, sin deja de admitir que fue un lamentable error, aunque nuestro autor trate de justificarlo. Varios pontífices (Papas) han tratado de compensar este error y hasta se han disculpado. Pero el daño ya está hecho.

Otro hecho histórico que ha sido muy útil para acusar a la religión, es el recordar esa aterradora institución de control social que fue “La Santa Inquisición”. Institución de que perseguía, torturaba y aniquilaba a todo aquel que estuviera en contra del catolicismo. Sobre ésto me remito a lo mismo, apelar a la comprensión de los hechos históricos en su contexto, sin aprobar hechos lamentables. Para muchas personas es fácil juzgar desde su “nivel” de desarrollo desde “la sociedad moderna” en la que éstan. Hay que tener en cuenta que la cultura de ese entonces, era una “cultura guerrera”, en la que siempre se estaba en momentos difíciles en los que la inestabilidad social podía tener consecuencias catastróficas. Por ejemplo, me remito a la inquisición más implacable; la inquisición española. España estuvo 7 largos siglos en guerra continua contra los ejércitos del islamismo en su propio territorio. Lo que predispuso a la sociedad española a ser “áspera”, “prevenida”. Cuanto los cristianos en España consiguen expulsar a sus enemigos, quisieron afianzar su poder y confiaron el control social a la Inquisición, en la que se destacó el terrible inquisidor Torquemada, al cuál, según cuentan, hasta el mismo Rey de España le temía.

Desde luego que a la ciencia también se le pueden hacer ataques si se maneja la información de forma limitada y no se tienen en cuenta factores de contexto Histórico. Solo por poner un ejemplo, tomado del libro de referencia: la teoría de la evolución de las especies formulada por Charles Darwin en el siglo XIX.  En 1.859 se publica “El origen de las especies”, que se constituyó en uno de los símbolos y marcas de la ideología moderna. De acuerdo a ésta teoría las especies surgen por unas leyes de selección natural en la cual solo los que se adaptan o “los fuertes” superan factores adversos del medio ambiente por medio de transformaciones biológicas de las mismas especies para sobrevivir e imponerse en el medio ambiente. “Los débiles”, los que no se adaptan desaparecen. Esta teoría les dio sustento a las personas no religiosas para argumentar que el origen de los seres vivos no había sido obra de Dios, sino que las especies habían surgido por medio de un proceso natural. Pero también generó lo que se llamó el Darwinismo Social, que en cortas palabras, teniendo en cuenta que “la vida era para los fuertes” justificó fenómenos como el imperialismo europeo en África y otros lugares del mundo, el racismo , la explotación de las clases trabajadoras,  el nacionalismo extremista, lo que estimuló las guerras, en especial las dos guerras mundiales.

Esto fue un fenómeno causado por la incomprensión, la interpretación tendenciosa de una teoría científica, las presiones propias de la época. No podemos juzgar las formulaciones y logros científicas de forma intransigente de acuerdo a sus totales efectos, sino se tiene en cuenta el contexto histórico. Lo mismo pasa con la religión.

La ciencia le presta un servicio inmenso al hombre, consigue que interactúe eficazmente con el medio y le facilita todo tipo de recursos, posibilita el mejoramiento de la calidad de vida. La ciencia es pragmática, el pragmatismo suele ser asociado a la practicidad y a la utilidad. Pero la ciencia presenta problemas morales de difícil solución. ” Los recursos de éste gran magisterio apenas pueden verter un destello de luz sobre las cuestiones éticas más antiguas y sencillas que han obsesionado a las personas desde el alba de la conciencia”   66. Además no puede ejercer control sobre la forma en que los seres humanos utilizan los recursos que ofrece. Mientras que la religión propone construir la vida desde” la energía interna” de cada ser humano, desde los principios morales, desde la creencia en un ser superior en el cosmos. Pero se le pasa por alto otras facultades del ser humanos y ese pragmatismo para la vida que permite movernos y desarrollarnos en lo material.

COMPLEMENTO: Decir, que muchos científicos relevantes y Premios Nobel han manifestado su creencia en un Dios transcendente desde su vivencia personal, es un aspecto recurrente, ya que hay multitud de manifestaciones al respecto. A continuación hago citación de científicos éstos científicos:

Einsten  afirmó sobre Dios: “La ciencia sin religión está coja, La religión sin ciencia es ciega” año 1-921. “Dios es un misterio, pero un misterio comprensible”, “No tengo sino admiración cuando veo las leyes de la naturaleza, No hay leyes sin un legislador”,  “Dios no creo el mal, el mal es el resultado de la ausencia de Dios en los seres humanos”, “El azar no existe, Dios no juega a los dados”.

 Pasteur (1822–1895), uno de los tres fundadores de la microbiología, era católico practicante y afirmó: “Cuanto más conozco, más se asemeja mi fé a la de un campesino bretón”. Murió con el rosario en la mano.

Max Born, Nóbel de Física en 1954, quien calificó de “tontos” a quienes sostuvieran “que el estudio de la ciencia lleva al ateismo”

Más allá de lo que apuntamos anteriormente, llegó en su opinión Derek Barton (1918–1998), Nóbel de Químicas en 1969 cuando manifestó que no había “incompatibilidad alguna entre la ciencia y la religión, porque la ciencia demuestra la existencia de Dios”  Desarrollador de la espectroscopia del láser, por la que obtuvo el Nóbel en 1981, Arthur Schawlow, manifestaría que “al encontrarse uno frente a frente con las maravillas de la vida y del Universo, inevitablemente se pregunta por qué las únicas respuestas posibles son de orden religioso… Tanto en el Universo como en mi propia vida tengo necesidad de Dios”, diría.

La lista llega a ser interminable. Para darle fin citaremos a dos científicos actuales: Francis Collins y William D. Phillips. El primero es director del genoma humano y ha manifestado que es “científico creyente”, porque “no encuentro conflicto entre estas dos visiones del mundo” y así lo ha dejado plasmado en su último libro, cuyo título no requiere más comentarios, El lenguaje de Dios.  Con el zumbón humor inglés por montera, aunque es norteamericano, se despachó Phillips, otro Nóbel de Física en 1997 que sumar a la lista, quien refrendó lo dicho en párrafos precedentes cuando observó: “Hay tantos colegas míos que son cristianos que no podría cruzar el salón parroquial de mi iglesia sin toparme con una docena de físicos”.

https://es.aleteia.org/2013/…/premios-nobel-que-sostienen-la-armonia-entre-fe-y-cienc

ERNST BORIS CHAIN (1906 – 1979), Premio Nóbel de medicina 1945 por su trabajo con la penicilina, afirmó:«La idea fundamental del designio o propósito [divino]… mira fijamente al biólogo no importa en dónde  ponga este los ojos… La probabilidad de que un acontecimiento  como el origen de las moléculas de ADN haya tenido lugar por pura casualidad es sencillamente demasiado minúscula para considerarla con seriedad…»

www.corazones.org/diccionario/cientificos_creyentes.htm

Bibliografía

Jay Gould, Stephen. CIENCIA VERSUS RELIGION UN FALSO CONFLICTO. Editorial.@ed.crítica.es, Colección BOOKET, en colaboración con editorial PLANETA.2.012

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