Proyecto: Huerta Comunitaria

Como iniciativa para este año lectivo de 2018, nuestros Guardianes de la Naturaleza estarán desarrollando acciones que permitan la creación y puesta en marcha de una HUERTA COMUNITARIA. Ésta tiene el objetivo de ser un espacio integrador, de mejorar la calidad de vida de las personas y el ambiente, además de generar el propio alimento. Estas huertas parecieran ser un puntapié para volver a conectarse con la vida, ya que logran un efecto de empoderar a las personas mediante la experiencia de ser parte del proceso de cultivo.

Los Guardianes de la Naturaleza dela I.E.F.A ya están haciendo el reconocimiento del lugar donde se va a sembrar con la ayuda y asesoría de CORPODIL, el  CUIDA, y la junta de acción comunal  Centenario. A través de esta propuesta compartida se pretende lograr un sentimiento de comunidad, al facilitar un lugar de encuentro y el trabajo en grupo. Se fomenta la educación ambiental y se mejora la calidad de vida de las personas, por el acceso a alimentos frescos y ecológicos. Se genera un sentido de pertenencia y responsabilidad del espacio por parte de los que habitan este sector.

Los objetivos de este proyecto son:

  1. Mejorar la calidad de la alimentación con la inclusión de verduras .
  2. Disminuir los costos, generando ingresos con la venta de verduras frescas o algunos productos procesados como salsas y dulces.
  3. Generar y promover en los vecinos del sector actitudes positivas hacia la autogestión comunitaria.
  4. Aprovechar del tiempo libre de los estudiantes y algunos miembros de su familia.
  5. Contribuir a la inclusión de las personas con dificultades físicas o mentales al poder participar en las actividades de la huerta familiar haciéndolas sentirse útiles y porque no cooperar con su bienestar.

Es importante destacar que las huertas comunitarias tienen su origen en las ciudades industriales del siglo XIX. Los gobiernos y la Iglesia proporcionaban terrenos a las clases más bajas para que pudieran generar sus propios alimentos, convirtiéndose en prácticas necesarias para la subsistencia. Además, los espacios tenían como objetivo aliviar las condiciones de hacinamiento causadas por el proceso industrial. Estas actividades mejoraban la moral de los trabajadores y otorgaban una capacidad potencial de independencia en las personas, a tal punto que eran temidas y controladas por las autoridades para que no se llegara a generar resistencia al sistema industrial.

A lo largo de los años, estas prácticas de agricultura orgánica que habían sido fundamentales para la subsistencia se fueron incorporando en las comunidades, como iniciativas de proyectos municipales y barriales, con talleres de huerta gratuitos y abiertos a los vecinos.

¿Por qué la huerta comunitaria?

La organización de la huerta familiar es una tarea útil y agradable en la que puede participar toda la familia, vecinos y estudiantes, como es nuestro caso, que rinde importantes beneficios tanto para la economía de quienes la practican como para su salud, ademas de proyectar la IEFA a la comunidad y así contribuir a la dinamización de pequeños gestores ambientales. Entre tantos otros beneficios que traerá la huerta comunitaria se encuentran:

  • Promoción de la participación de los vecinos en la producción de alimentos
  • Mejora en la calidad de las dietas
  • Genera un acercamiento a la jardinería y el trabajo en contacto con la naturaleza
  • Posibilidad a los vecinos de ser protagonistas en su comunidad
  • Reducción en el gasto familiar en la alimentación

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