Celebración día de la tierra 2018

Como es tradicional en nuestra institución, nuevamente se celebró el día de la tierra.  Estas conmemoraciones son importantes porque sirven para reflexionar o actuar sobre un problema ambiental. El año pasado, se proyectó la película “Magia Salvaje”; reflexionamos sobre la gran diversidad de fauna y flora que tenemos en Colombia y que desgraciadamente muchos colombianos desconocen.

Este año quisimos hacer un regalo a la tierra, a todos nosotros y a nuestra institución sembrando algunos árboles. El llamado fue atendido de forma inmediata y solidaria por Área Metropolitana, Oficina de la Juventud de Caldas y organizaciones juveniles y ambientales del municipio como: Liderazgo Juvenil Ambiental, Guardianes de la Naturaleza, Semilleros Científicos SIATA, Jóvenes Metropolitanos (con su grupo audiovisual Ventana Abierta) y CORPODIL.

Por recomendación de los técnicos del Área Metropolitana se sembrarán 135 árboles con una talla mínima de 1,5 metros. En el día de la tierra (22 de Abril) se sembraron 35; posteriormente se sembrarán los otros 100. Cada grupo de nuestra institución, representado por dos estudiantes por grupo, se encargó de sembrar un árbol. Posteriormente tienen el compromiso de cuidarlos.

Al sembrar un árbol esperamos tener bienestar con su sombra, su belleza, su capacidad para servir de refugio y alimento para insectos, aves y otras especies y su capacidad para generar oxígeno. Pocas veces nos detenemos a pensar en la gran necesidad que tienen  todos los municipios del valle de Aburrá de sembrar árboles. Según Área Metropolitana hay un déficit de 700.000 árboles.

La meta del Plan Siembra Aburrá de esta corporación ambiental es ambiciosa, pues pretende tener sembrados un millón de árboles para el año 2019.  No obstante, es de vital importancia que todos nosotros contribuyamos a alcanzar esta meta, pues es una de las principales estrategias para mejorar la calidad ambiental de la región y los índices de calidad de vida.

Para Área Metropolitana, la problemática ambiental de Caldas y los otros nueve municipios que conforman el valle de Aburrá, se debe a:

– Una gran expansión urbana. Para el año 2016 había 3.866.000 habitantes distribuidos en 1172 kilómetros cuadrados.

– Invasión de ecosistemas estratégicos por cambios de uso del suelo y/o incendios forestales.

-Deforestación.

-Débil gestión del espacio público.

– Déficit de 700.000 árboles. La OMS recomienda 1 árbol/3 habitantes; tenemos 0,4 árboles/3 habitantes.

– No hay trazabilidad en la siembra y mantenimiento de los árboles sembrados, debido a la desarticulación institucional e interinstitucional; en este plan se hará georreferenciación de cada árbol sembrado, para garantizar su mantenimiento y consolidar efectivamente la información.

– Espacios públicos insuficientes y políticas institucionales que no apoyan la siembra en terrenos privados.

Comparado con otros municipios del área metropolitana Caldas tiene uno de los índices de espacio verde más bajo (3.97), por lo que se considera en estado crítico. Solo es superado por Itagüí (3.86) y Copacabana (3.33); el promedio del área es de (5,97, deficiente).

Todos estos problemas se traducen en una calidad ambiental deficiente en el área metropolitana del valle de Aburrá, que se manifiesta en una baja captura de CO2, bienes y servicios insuficientes para la demanda, pérdida de conectividad ecológica (desaparición de corredores de fauna y desaparición de la fauna), deterioro de las áreas protegidas, aumento de las contingencias ambientales (alertas por calidad de aire y aumento de la tasa de enfermedades respiratorias) y aceleración del cambio climático por aumento de la temperatura.

Por todo lo anterior, creemos que la apuesta que hicimos hoy, al sembrar 35 árboles ayuda a mitigar los problemas ambientales de Nosotros, del municipio de Caldas y de nuestro planeta Tierra.

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