La fascinación del futbol

El hecho de sentarse confortablemente en un sillón y mirar los movimientos coordinados de dos equipos de fútbol, además de ser entretenido, despierta emociones y sensaciones en nuestro ser. Nos sentimos atraídos por una serie de habilidades y actitudes que se expresan en la actividad atlética que es un partido de fútbol. Un partido de fútbol es una expresión única de lo humano, delimitado en un espacio en el que 22 atletas se disputan la victoria.

Una de las cosas que llama la atención en el fútbol  es que las habilidades y actitudes humanas se pueden identificar claramente en cada instante. Es nítida la forma en que se disputa y se mueve el referente del partido que es el balón. Partiendo de que son dos equipos en igualdad numérica  y bajo unas mismas condiciones de juego, lo que no ocurre en otras actividades humanas, como esa que atraviesa toda la Historia de la humanidad,  ¡la guerra!  En las guerras los contrincantes tienen diferentes características, los contrincantes pueden tener más, menos o mejores armas, más o menos combatientes, el terreno puede favorecer a unos contrincantes a otros no de forma muy determinante. En contraste con la guerra,  otro de los atractivos del futbol, es que es una confrontación de conjuntos de seres humanos sin las consecuencias tan aterradoras como las que trae la guerra.

Además el fútbol despierta esa sensación de grupo, de hinchada en el que esas inquietudes futbolísticas de cada uno confluyen a un equipo de fútbol. De lo más agradable y reconfortante es mirar un crucial partido tomando unas buenas cervezas, preferiblemente no muchas; con amigos, familia o conocidos e incluso desconocidos. Luego surge el debate, las críticas  y evidencias compartidas. Por ejemplo que x o y jugador se revindicó,  o que algún equipo no consigue funcionar en la cancha. El fútbol nos trae lecciones de superación, como el hecho del pasado mundial en el que Falcao no pudo jugar y aun así, la selección Colombia consigue una formidable participación hasta llegar a cuartos de final y jugar con Brasil, en el que fue invalidado el famoso Gol de Yepes. Luego cuando Brasil juega con Alemania y Alemania golea a Brasil 7-1, la gente en Colombia celebraba ésta goleada, porque les parecía que se hacía justicia ante el partido anterior en que el arbitraje favoreció a Brasil. Esto fue algo inaudito en Colombia en el que siempre ha sido seguidora en su mayor parte del futbol brasilero. Esas son las cosas del fútbol, lo irónico y lo paradójico del fútbol.

El fútbol como una expresión de lo humano nos lleva a considerarlo como eso; algo humano dentro del todo que es nuestra existencia.  En el fútbol siempre se presentan casos de perseverancia, de lucha, de esfuerzo y además de estrategia y perfección de tácticas y movimientos. Es interesante saber apreciar a los jugadores de fútbol profesional, los cuales a pesar de haber trascendido en sus vidas y en la sociedad por medio del fútbol,  son simplemente seres humanos.  La afición a veces los encumbra y hasta los diviniza y esto ha ocasionado extravagancias y desequilibrios hasta en los mismos jugadores. A veces” lo que sube como palma, baja como coco”. La realidad es que los jugadores de fútbol profesional  son seres humanos con cualidades, con defectos, con sentimientos. La sociedad debe ser consecuente con los jugadores y las figuras del fútbol, mostrar su admiración, acompañamiento, darles el espacio para ser seres humanos y no dioses.  Como esa canción de Roberto Carlos que dice: “Yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar”, en fútbol sería “Yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder jugar”. Por ello es tan importante en el fútbol  la conversación, el compartir, el análisis, la crítica, las propuestas o  los propósitos. Esto es otro de los atractivos del futbol, cabe anotar,  y que puede generar procesos extraordinarios como el  buscar las buenas relaciones entre las hinchadas y no hacer del fútbol un factor de violencia. Me imagino, soñar no cuesta nada; supongamos que Medellín gana el torneo local, las hinchadas del Nacional felicitan éste triunfo de Medellín por los diferentes medios de comunicación, en vez de guardar esa apatía, ese resentimiento oculto, ese menosprecio.

En el fútbol se puede observar la intensidad de la confrontación directamente para vivenciarla luego desde la otra dimensión de lo humano; las ideas, la observación, las conclusiones, los diferentes puntos de vista, hacia toda la multitud y desde toda la multitud. Esto no ocurre en otras situaciones de los seres humanos, en las que hay demasiada información reservada.

Por ejemplo, a mitad de este año, la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), participará en un ejercicio militar de aviones caza en las que se reúnen las mejores fuerzas aéreas del mundo. Se llama RED FLAG, se realiza en los Estados Unidos. En 2012 participó, se rumoreaba que les había ido “regular”, que un avión caza Kfir había sufrido ”pérdida total” porque ni siquiera había soportado las maniobras. Pero recientemente se filtró una información en los medios de comunicación, que indicaba que por el contrario, los Aviones caza Kfir Colombianos habían dado de baja a 7 aviones caza F-16. Ósea,  que fue un evento de altísimo nivel, en el que se prueban excelentes guerreros y tecnología de punta, pero sus resultados están clasificados como secreto militar. Es difícil conocer cómo se dieron las victorias, quienes fueron los mejores pilotos, las mejores maniobras y tácticas. entre otros.

Otro contraste se puede hacer con las ingenierías, en la que se elaboran diseños a veces de enorme importancia, pero que son cerrados  a otros conceptos u objeciones que se les puedan hacer. En la actualidad hemos sido testigos como obras civiles y obras públicas de mucha importancia han fallado. En cuanto a esto, si tomamos como referente la construcción de  la represa de Ituango, la cual sufrió serios inconvenientes, se podría  opinar, aunque es un poco prematuro,  que a lo mejor lo que pasó fue que les falto compartir más información, incluso de los “detalles”, darle más espacio a la crítica para considerar los riesgos del proyecto. Esto no pasa con el futbol, en el que sus factores, componentes y resultados pueden ser observados continuamente por todos, todos creen saber de fútbol.  El fútbol es una especie de “democracia”, abierta a la observación,  la crítica,  y hasta las presiones de la “opinión pública”.

Sigamos vivenciando el fútbol, como una forma de expresión de vida, haciéndolo un deporte cada vez más humanista, más integrado a la vida y que su intensidad no afecte otras esferas vitales como el derecho a la paz. Se acerca un mundial de fútbol en el que la selección Colombia participará. Tenemos una selección en las mejores condiciones y con experiencia, que tal vez es lo más importante. ¿Qué pasará?, ¿Cómo nos ira? Suspenso, expectativa,  ilusión o esperanza,  o la seguridad en un proceso. Éstos son  otros de los atractivos del fútbol. Cuando salgan a jugar a la cancha serán 11 contra 11 y un país de por medio.

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