Talleres 1 y 2: «Importancia de las mariposas en los ecosistemas»

El pasado 8 de agosto, y luego el 15 del mismo mes, en las instalaciones de la sede DOS de la IEFA, barrio Los Cerezos de nuestro municipio, se realizaron los talleres 1 y 2 del grupo ambientalista Federiquiano. El primero de ellos contó con la participación de  los Guardianes de la Naturaleza, el cual coordina nuestra profesora Viviana Ramírez de la básica primaria  en torno a «la importancia de las mariposas en los ecosistemas» a cargo de ANIMAL  PROTECTION CONSULTING S.A.S., el segundo  con estudiantes del grado séptimo dos (7°,02) que hacen parte del grupo ECOCLUB de nuestra institución y en el marco del proyecto «Mariposario», liderado por el docente Álvaro Fausto Peláez y como parte de las actividades del PRAES institucional.

El taller sirvió como estimulo para que los estudiantes que hacen parte del proyecto ampliaran su conocimiento en torno a su interacción con la naturaleza y el cuidado de su entorno, lo cual, les genera la necesitad de caracterizar su identidad ambiental y para ello se les involucra en un proyecto en el cual tienen la posibilidad de participar en la construcción y adecuación de un Mariposario dentro de nuestra institución, lo que les permite vivenciar otras formas de relacionarse con la naturaleza y su entorno.

Los estudiantes tuvieron la oportunidad de conocer como las mariposas dentro de la naturaleza tienen el papel de bioindicadores, –Un bioindicador es un organismo vivo que se utiliza para determinar y evaluar el índice de contaminación de un lugar, especialmente de la atmósfera o del agua– debido a que cuando se ocasiona la fragmentación del paisaje se presentan cambios en las condiciones bióticas y abióticas en los hábitats naturales lo que genera diferentes respuestas de la fauna y flora silvestre; esto ha llevado a la necesidad de estudiar los diversos atributos funcionales, espaciales y de composición que deben poseer los hábitats para mantener poblaciones viables de organismos, y conocer los requerimientos de dichas especies que habitan en un paisaje fragmentado. Sin embargo, el estudio, monitoreo y manejo de cada especie individual son poco viables, en términos económicos, y además poco útiles dada la urgencia de reducir las amenazas que soportan los organismos en los paisajes fragmentados.

Para poder ayudar a garantizar los requerimientos mínimos de los hábitats naturales para la supervivencia de la mayoría de las especies que habitan y circundan en un paisaje fragmentado, se ha propuesto el uso de bioindicadores como una forma práctica para evaluar los cambios en  los hábitats naturales y  que las respuestas de las especies bioindicadores reflejan los requerimientos de otras especies por su importancia ecosistémica.

En torno al Mariposario

A partir de los años 60, en Colombia, se concibe el proceso de generación de conciencia ambiental, Es así como surgen los Mariposarios, como espacios públicos dedicados a la toma de conciencia y preservación del medio ambiente; lugares que han aportado en la construcción de conciencia  ambiental a niños, jóvenes y adultos.

Un Mariposario es un ejemplo del uso sustentable de los recursos naturales sin dañarlos, asimismo representa una alternativa viable para la protección de especies en peligro de extinción y la protección de su hábitat; un Mariposario constituye un instrumento educativo que enseña el proceso de metamorfosis de estos maravillosos insectos, el papel ecológico que desempeñan en la naturaleza y las relaciones biológicas que mantienen con su entorno, cumple con todas las condiciones para realizar experimentos sobre biología, ecología y etología; para Valle y Vásquez (2009) desde el punto de vista conservacionista promueve y contribuye a la protección y recuperación de especies amenazadas.

Un Mariposario consta de tres áreas específicas, las cuales se describen a continuación:

  • Vivero: es la superficie dedicada a la producción de plantas de alguna o algunas especies cuyo destino en zoo criaderos es la repoblación ya sea con el objetivo de reforestar, o para la alimentación de los diferentes estadios de las mariposas Fauna y Flora Internacional (FFI, 2006); el establecimiento y manejo del vivero es la primera etapa y la más importante del proceso productivo para iniciar cualquier sistema de cría de animales, porque de aquí depende asegurar plantas sanas y vigorosas para la dieta diaria de los diferentes estados de las larvas de las mariposas.
  • Área de vuelo: el área de vuelo debe tener por lo menos 20 metros cuadrados en tamaño y 2.30 metros de alto, debe ser de preferencia larga y estrecha más que cuadrada, ya que las mariposas están más cómodas estando en áreas largas (FFI, 2006); en el área de vuelo es esencial tener suficiente sombra ya que las mariposas tropicales no pueden vivir por mucho tiempo estando bajo la luz directa del sol pues rápidamente se deshidratan, por lo cual es una buena alternativa construir un techo permanente en el área (FFI, 2006).
  • Laboratorio: es el lugar donde se colocan todos los muebles y elementos para la crianza (gavetas, jaulas, mallas); el área puede variar entre 50 y 100 metros cuadrados, el piso debe ser de cemento pulido con canaletas de desfogue para poder realizar un correcto aseo y se debe construir con materiales de la zona, pero lo ideal es que sea de materiales que no contaminen el ambiente ni atraigan enfermedades, roedores, arañas u otros insectos

Fuente principal: ORTEGA HERRERA WILSON RICARDO, RODRÍGUEZ VELANDIA MARÍA PATRICIA, “El Mariposario como estrategia didáctica para caracterizar la identidad ambiental”, Universidad Distrital Francisco José De Caldas Facultad De Ciencias Y Educación Maestría En Educación, Bogotá, Colombia 2016

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